Con el inicio del curso escolar 2019- 2020, se retoman las actividades desde los centros educacionales y las áreas deportivas vuelven a asumir su rol de sede a los eventos de Educación Física y Recreación.
Hace un tiempo me detuve a comentar sobre la necesidad del continuo mantenimiento de estos locales, dígase el área del Paradero, la escuela primaria Domingo Lence, y los terrenos del Instituto Preuniversitario "Batalla del Jigüe", entre otros.
No tiene ningún sentido abogar por la práctica de ejercicios y deportes si no existe un lugar con las condiciones necesarias. Muchas de las actividades realizadas en el peíodo vacacional, fueron acogidas por estas instalaciones, por tal motivo su estado se percibe deteriorado y es inminente su remodelación.
Algunas ya están siendo reparadas, como la Academia de Taekwondo, hogar de los Halcones del Ariguanabo, o la ya mencionada área del Paradero, que aun está en fase de reformas. Para lograr un mayor potencial en el deporte debemos, desarrollar la cantera, los niños y jóvenes que desde bien temprano comienzan a mostrar afición y aptitudes para la práctica de alguna disciplina.
Recalco que el trabajo con las categorías inferiores es vital para el posterior éxito en torneos de nivel, y el mantenimiento y cuidado de las instalaciones forma parte de ese plan de desarrollo. Nuestro municipio es una potencia en materia deportiva a nivel provincial, pero para mantener esa fama, debemos solucionar los problemas más evidentes, apoyarnos en padres y entrenadores porque cuando se trata de ganar todo el mundo cuenta.

