Hoy hablaremos del agua. Un recurso natural vital que necesitamos en todas las esferas de la sociedad, desde la producción de alimentos, hasta la vida cotidiana.
En San Antonio de los Baños la situación con respecto al abasto de agua ha sido una de las mayores problemáticas en lo que va de año. Las autoridades de Acueducto y Alcantarillado informan constantemente sobre roturas en los motores, situaciones determinadas que han afectado la estabilidad en el servicio a la población. Es lógico, que esta sea una de las entidades que generan mayor número de planteamientos en procesos de rendición de cuenta.
Ahora bien, en la Semana Mundial del Agua vale la pena reflexionar más que de las dificultades, de los salideros, de las fosas obstruidas, de la poca presión en determinadas áreas. Incluso, más allá de la importancia de hacer un uso racional de este bien que nos otorga la naturaleza, creo conveniente reconocer también algunos avances en el Ariguanabo.
En meses anteriores, específicamente abril, conocimos acerca del trabajo realizado en 800 metros de la conductora de Lombillo, además se hizo una reparación capital de tres fuentes de abasto para asegurar el buen funcionamiento de la planta de cloro, también se limpiaron y pintaron las piscinas del Acueducto, se cambiaron todas las redes de distribución con sus válvulas, por circuitos. Por otro lado se prevé la revisión de la conductora de la Comunidad Tabaco y se priorizó la Encrucijada para montar otra bomba.
El servicio indudablemente mejoró con estas reparaciones, se extendieron los horarios. No obstante, todavía hay quejas de algunas zonas como la Calle Ancha que sufren inestabilidad, y otras como las Alturas del Ariguanabo en las que se ha perdido el horario de la tarde para recibir el agua.
En mi criterio, el déficit de recursos también da al traste con problemas como estos, pues en San Antonio de los Baños las redes hidráulicas son muy antiguas y por ende, están deterioradas. En ocasiones, la misma presión del agua provoca salideros y lo que por un lado beneficia, por otro perjudica.
No debemos olvidar que ahorrar este líquido que no en vano se dice es tan preciado, podría preservarlo para futuras generaciones. Todavía no se hace un uso racional del agua en todas las áreas dedicadas a la agricultura o la ganadería. Aún se despilfarra en limpiezas generales y fregadoras de autos y se escapa por cualquier salidero. Los recientes incendios forestales ocurridos en la Amazonía, demuestran el valor de ese líquido que transportaron en aviones cisternas, ante la escasa lluvia para sofocar las llamas en el llamado Pulmón del Planeta.