El Primer Congreso Obrero, en la Cuba republicana, se celebró del 28 al 31 de agosto de 1914, en La Habana. Organizado por la Asociación Cubana para la Protección Legal del Trabajo, contó con la asistencia de 1 200 delegados de todo el país. En este evento se discutieron algunos trabajos, entre los que estaba el defendido por el ariguanabense Aurelio Valdés, sobre las necesidades de los colonos. Su coterráneo Miguel Valdés dio lectura a una declaración donde se exponía la necesidad de que el poder legislativo de la República dictara leyes favorables a los colonos y agricultores.
Emilio Rodríguez Lara participó, en representación de los torcedores de San Antonio, en el Congreso Obrero que se celebró en la Sociedad de Torcedores de La Habana, entre los días 14 y 16 de abril de 1920. También participó en el mes de noviembre de igual año en una reunión, donde estuvieron representados dieciocho gremios obreros a fin de discutir las bases para la creación de la Federación Obrera de La Habana.
Otro congreso obrero de gran relevancia fue el Segundo Congreso Obrero Nacional, celebrado el 15 de febrero de 1925, al cual asistió un representante del gremio de despalilladores del municipio, el compañero Emilio Rodríguez Lara. Del 2 al 7 de agosto de 1925 se celebró en Camagüey el Tercer Congreso Obrero Nacional, en el que se constituyó la Confederación Nacional de Obreros de Cuba.
A este evento asistieron los ariguanabenses Miguel Valdés, en representación de la Federación de Trabajadores de Tabaco en Rama de Cuba, Mario Alejandro Ramos por la Sociedad de Resistencia de Torcedores y Emilio Rodríguez Lara por el Gremio de Despalilladores. Entre los temas discutidos estuvo el referido a la creación de escuelas para difundir y organizar el movimiento proletario presentado por Venancio Rodríguez, José María de Armas y Miguel Valdés.