Toda agresión realizada sin la intervención del contacto físico entre las personas se llama violencia psicológica; un fenómeno del que no escapan miles de personas en el mundo al recibir frases descalificadoras y humillantes que los desvalorizan. De muchas formas la hemos visto propagarse, algunos la citan por ese nombre, otros se refieren al bullyng, pero de lo que no tenemos dudas es de su frecuencia en ciertos contextos sociales: familiar, escolar y laboral.
¿Por qué atacar de tal manera al individuo? ¿Qué hacer ante estos comportamientos? Especialistas manifiestan que “la violencia psicológica reúne todas las agresiones verbales, gestuales y actitudes que dañan a una persona a nivel emocional. Este tipo de maltrato se manifiesta también con amenazas, prohibiciones, humillaciones, chantajes, manipulación e intimidación”. Así también se reporta que este tipo de violencia se produce con mayor frecuencia, seguido por la física y la sexual, de acuerdo a estudios realizados por el Instituto de Estadística e Informática (INEI)
Hay casos en los que los individuos dañados prefieren esconderse en el silencio. Dormir bien se hace imposible, atacan las sensaciones de angustia constante y apenas se pueden tomar decisiones con facilidad. Los pensamientos negativos dan vueltas por tu cabeza y las ilusiones comienzan a apagarse. Entonces, el alma… el interior, se envuelve en las desventajas, el sufrimiento y los temores.
Las mujeres son uno de los grupos más vulnerables al respecto. Ellas en ocasiones consideran que en relaciones de pareja, no es igual sin alguien para compartir, pero en ese “alguien” pueden encubrirse los gritos, malos gestos y cambios inesperados de conducta. Sucede que ellas tienden a no admitir la realidad de lo que están viviendo, por lo tanto, se vuelve muy complejo su nivel emocional.
En Cuba las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia son el espacio idóneo para recibir apoyo gratuitamente. Conversar es el punto de partida, luego viene el momento de entenderse y por último actuar. Gracias al grupo interdisciplinario de especialistas que la conforman, la violencia toma otro rumbo, el de la resistencia y así abusadores y víctimas se convierten en un binomio anómalo, sin causas y efectos.
Desterrar las causas de este fenómeno se puede lograr. No es difícil, pero sí requiere de mucha comprensión, entendimiento y ecuanimidad. No permita que nadie lo haga sentir inferior, la violencia genera todo el mal del mundo. A partir de ahora siéntase libre de decidir, solo usted es dueño de su vida y sus acciones.


