
Cuba dispone hoy de un plan de Estado conocido como "Tarea Vida" para el enfrentamiento al cambio climático, lo que posee especial valor dada la condición insular de nuestro archipiélago caribeño, y el cual tiene una significación estratégica para el presente y sobre todo, el futuro de la nación.
Desde hace algunos años se realizan diversos estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos territoriales para la reducción de desastres naturales, ya que el cambio climático viene agravando y agravará los problemas ambientales, convirtiéndose en un factor determinante para el desarrollo sostenible.
En el año 2007 aumentaron las investigaciones científico-tecnológicas a fin de estructurar un macro proyecto sobre peligros y vulnerabilidades costeras y en fecha más reciente, en el 2015, comenzó un proceso de actualización de los documentos nacionales vinculados al cambio climático.
Según evidencias científicas, el clima en Cuba es cada vez más cálido y extremo, unido a un incremento de la variabilidad en la actividad ciclónica. Las inundaciones costeras a causa de huracanes, frentes fríos y otros eventos meteorológicos extremos representan el mayor peligro por las afectaciones que ocasionan sobre el patrimonio natural y el construido. La línea de costa en las playas arenosas está retrocediendo 1,2 metros como promedio cada año, mientras que la intrusión marina en las cuencas subterráneas y la salinización de los suelos siguen en aumento.
La Tarea Vida contempla labores a fin de proteger zonas costeras vulnerables, asegurar la disponibilidad y el uso eficiente del agua y los suelos, detener el deterioro de los arrecifes de coral, así como el fomento de las energías renovables, la eficiencia energética, la seguridad alimentaria, la salud y el turismo.
Además, plantea la necesidad de suprimir áreas de cultivo próximas a las costas o afectadas por la intrusión salina, diversificar las plantaciones, mejorar las condiciones de los suelos e introducir y desarrollar variedades resistentes al nuevo escenario de temperaturas.
Con estrecho vínculo a Tarea Vida, el Parlamento aprobó la Ley de Aguas Terrestres, en aras de lograr una gestión integral y sostenible de los recursos hídricos e incrementar su protección en concordancia con las políticas medioambientales.
La educación ambiental orientada al desarrollo sostenible precisa de estrategias en las que se trabaja a partir de la sensibilización, de ahí al conocimiento y la acción, puesto que la problemática ambiental debe despertar sentimientos morales, estéticos, intereses y motivos en todos los seres que habitan el planeta, pues finalmente si ello no se traduce en una actuación responsable y comprometida, pudieran desaparecer las condiciones que garantizan la vida y hasta la vida misma.


