
En una ocasión Ernesto Che Guevara dijo que “la Unión de Jóvenes Comunistas tiene que definirse con una sola palabra: vanguardia. Ustedes, compañeros, deben ser la vanguardia de todos los movimientos. Los primeros en estar dispuestos para los sacrificios que la Revolución demande, cualquiera que sea la índole de esos sacrificios. Los primeros en el trabajo. Los primeros en el estudio. Los primeros en la defensa del país”. En esta época, Susely Morfa, primera secretaria de la organización lo patentiza al expresar que “la juventud cubana es protagonista, garantía del presente y el futuro de la Revolución”; así prueba que con los jóvenes se puede contar, que su paso al frente siempre será firme y decidido y que las conquistas están resguardadas.
Por estos días tiene lugar en todas las universidades del país uno de los acontecimientos más importantes para este universo: la graduación después de tanto sacrificio. En las redes sociales, las noticias e incluso cerca de los hogares, percibimos el regocijo de alcanzar la meta. En sus palabras estos muchachos agradecen la entrega de sus profesores, los ratos inolvidables junto a sus compañeros, las enseñanzas y hasta las largas horas de estudio…se nota la satisfacción, no como un sentimiento más sino como muestra de correspondencia a la Revolución por la oportunidad de hacerse profesionales.
Así también los vemos representados en diferentes frentes; desempeñando roles desde la defensa, la educación, el trabajo comunitario u ocupando cargos. Parece como si cada pedacito se matizara de su entusiasmo, para “dibujar” la Cuba que todos queremos; esa que jamás desconfió en los más jóvenes y que por supuesto, hoy tampoco lo hace. Nuestra Patria acoge entre su historia a jóvenes mambises que agarraron los machetes por la libertad, a valientes que se opusieron a las políticas de gobiernos neocoloniales, a osados que atacaron cuarteles para desterrar al enemigo; a rebeldes y a los tantos de entusiastas que creen en la continuidad.
En pleno siglo veintiuno parecerse a esa tradición de luchas, rebeldía y consagración es el resultado de creer en ellos. No hay tarea que por pesada deje de cumplirse, ahora corresponde retribuir el sacrificio de hombres y mujeres que desafiaron las circunstancias para seguir adelante.
Pronto la Unión de Jóvenes Comunistas estará en Congreso, la oncena ocasión servirá para que sus miembros y el resto valoren el trabajo desde los comités de base a los que pertenece, así como las proyecciones para su fortalecimiento. En la cita se volverá a escuchar la voluntad y la respuesta ante los desafíos económicos, políticos e internacionales que presenta la Mayor de las Antillas; así ratificarán que el futuro es hoy porque ser joven en Cuba, significa, enfrentar ese desafío.


