Fotos: Archivo de la Escuela Internacional de Cine y Televisión
El 9 de julio del año 1990, se celebró la primera graduación de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños. Ese día se demostró que es posible la materialización de una utopía y allí estaba presente el principal hacedor del milagro: el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
En un discurso realizado con anterioridad, el Comandate había expresado: “Es la idea, de crear una escuela de cine para América Latina, es decir, para estudiantes latinoamericanos y del Caribe. Debiera extenderse la idea de la escuela también para alumnos africanos o cualquier otro país del tercer mundo”. Con estas palabras dejó claro su propósito de que la escuela, que se edificaría en tierra ariguanabense formaría a generaciones de cineastas latinoamericanos y de los países subdesarrollados de Asia y África.
Las instalaciones de la Escuela Secundaria Básica “José Gervasio Artigas” fueron transformadas y adaptadas a finales de la década de los años 80 para su nuevo objeto social; sus aulas modulares se transformaron en mini estudios, salas de edición, laboratorios fotográficos, estudios de grabación de sonidos , de cine y televisión, en fin, cedieron sus espacios al sueño compartido por el Comandante en Jefe, el cineasta y poeta argentino Fernando Birri, el escritor colombiano Gabriel García Márquez, por cineastas latinoamericanos y por cubanos como el realizador y teórico Julio García Espinosa, que apoyaron el proyecto .
Meses después, durante la inauguración del centro y acerca de su interés en la fundación de la escuela Fidel aclaró: “Claro que todos tenemos un interés…el mismo interés que tiene el Comité de Cineastas Latinoamericanos … ; esto es una lucha por la liberación de nuestros pueblos, para liberarnos quizás de uno de los mecanismos más infernales con que cuentan los opresores: el monopolio de los medios masivos de comunicación una lucha por la liberación de nuestros pueblos, para liberarnos quizás de uno de los mecanismos más infernales con que cuentan los opresores: el monopolio de los medios masivos de comunicación.”
La primera generación de estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión, estudió y trabajó duramente, bajo la dirección de Fernando Birri y la guía de prestigiosos profesores para hacer realidad las palabras de Fidel: los productos cinematográficos con el sello de los pueblos latinoamericanos ya estaban en marcha. Muchos de estos jóvenes de la primera graduación han regresado a la escuela como profesores para transmitir sus conocimientos y experiencias.
En la actualidad la llamada Escuela de Todos los Mundos es un referente del nuevo cine y casa formadora de importantísimos directores, fotógrafos y guionistas de todo el orbe, así lo vaticinó el Comandante en Jefe cuando la concibió e inauguró en tierra ariguanabense.
Considerada como una de las instituciones más importantes de su tipo en el mundo, es la Escuela Internacional de Cine y Televisión la utopía materializada de los hombres que un día la soñaron y edificaron.