El fútbol es el deporte más universal, el de las multitudes. Millones de personas en el mundo sienten los colores como un sentimiento más. Cuba, a pesar de no tener tradición en esta disciplina, en los últimos años ha venido desarrollando esta pasión, sobre todo en los jóvenes, siendo el Real Madrid y el Barcelona los clubes con mayor cantidad de hinchas.
Sin duda, son los dos mejores equipos de la historia del fútbol europeo, entre ambos suman más de un centenar de títulos y por sus filas pasaron los mejores jugadores de la historia, además añadir que protagonizan la mayor rivalidad del viejo continente, considerado como un clásico universal.
Este año las cosas fueron diferentes, los seguidores del madridismo quedaron en silencio desde finales del mes de febrero, en la peor temporada de los últimos tiempos vivida por la entidad blanca, eliminados de la Copa y derrotados en la Liga, precisamente de la mano del Barca, y luego borrados de la UEFA Champions League, a manos del Ajax, competición que levantaron cuatro veces en cinco años, (2014, 2016, 2017, 2018) tres de ellas consecutivamente, por lo que se puede considerar una debacle histórica y una decepción, tanto para los jugadores como los aficionados.
Por su parte los culés, ganaron el campeonato doméstico La Liga, considerada la mejor del mundo, apoyados en el inigualable Lionel Messi, que cerró la campaña con más de 35 goles y se llevó la bota de oro, distinción que premia al líder goleador en Europa.
En la Copa de Campeones partían como favoritos a levantar la orejona, y en instancias de semifinal enfrentaron al Liverpool inglés,. Dejaron un saldo de 3 goles a 0 para los reds, en el Camp Nou con dianas de Coutinho y Messi, para la vuelta en Anfield comenzaron aparecer los fantasmas de Roma, cuando los de casa marcaron el primer tanto, y luego otro, hasta llegar al 4 por 0 definitivo que dejaba fuera a los catalanes en el peor desastre del año para ellos. Una herida abierta desde la temporada anterior, cuando sucedió lo mismo ante el A.S Roma en cuartos de final.
Luego en la discusión del título de la Copa del Rey, el daño aun perenne provocó que el Valencia les arrebatara la Copa con marcador de 2 goles a 1.
A mi juicio, los dos clubes más exitosos del orbe vivieron una temporada para el olvido, y así el futbol demuestra que es un juego caprichoso, donde se gana, pero también se pierde; y en esta contradicción entendemos por qué es el deporte más hermoso del mundo.