El futuro depende de todos

  PREUNIVERSITARIOOOOO Estudiantes de Preuniversitario   

¿Qué voy a estudiar? puede ser la pregunta que más se planteen los estudiantes luego de concluir el noveno o el duodécimo grado. Esta es una decisión que no solo garantiza la continuidad de estudios de alumnos, sino también servirá de cimiento para sustentar la fuerza de trabajo en la sociedad futura. Es por ello que dentro de este proceso se deben involucrar terceras personas como son sus padres y profesores, guías a la hora de decidir a partir de las potencialidades de cada joven, el rumbo a seguir.

La formación vocacional es un sistema de acciones que se inicia en los círculos infantiles con el objetivo de orientar a toda la familia mientras los niños aprenden jugando. Existen además los círculos de interés en el Palacio de Pioneros encargados de desarrollar habilidades en los estudiantes, mediante actividades propias de la institución o empresa que representan. Pero la principal misión en dicho propósito la tienen los maestros en las aulas porque ellos son los encargados de diagnosticar y potenciar la capacidad de cada estudiante. Así lo aseguró en entrevista con la prensa de Radio Ariguanabo Digital, Mileidy Pérez López, metodóloga-inspectora de la dirección municipal de Educación en San Antonio de los Baños.

Al concluir el noveno grado, el ciento por ciento de los alumnos no pueden optar por el preuniversitario; algunos deben escoger carreras técnicas o de oficios. Pero al llegar al duodécimo grado muchos temen presentarse a las pruebas de ingreso, no se preparan y al pasar los años se lamentan por apenas tener posibilidades para insertarse en la vida laboral, explicó Pérez López, a la vez que destacó la importancia de definir a tiempo qué especialidad cursar en cualquiera de las enseñanzas.

En el presente curso escolar entró en vigor la Resolución 129/2018 sobre la continuidad de estudios. A partir de ahora los egresados de duodécimo grado antes de presentarse a las pruebas de ingreso, pueden llenar sus boletas seleccionando carreras de nivel universitario y otras de ciclo corto. Años atrás este proceso se hacía en los meses de septiembre u octubre. El dictamen también plantea la posibilidad de estudiar carreras sin tener que presentarse a las pruebas de ingreso dependiendo las necesidades que tenga el territorio. Un ejemplo de ello fue la especialidad de Ingeniería en Agronomía, en tan solo cuatro años.

Las medidas que hoy se ponen a disposición de los estudiantes cubanos, responden al perfeccionamiento de la educación en el país y la flexibilización en cuanto a la continuidad de estudios. Con su puesta en marcha, decidirse por qué estudiar no será una tarea difícil. Basta preparase y asumir retos mayores para bien del hombre y la sociedad.