
Mantener las posturas libres de malas hierbas garantiza la buena producción. Texto y fotos: Alejandro Lóriga Santos
San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- Por más de 30 años consecutivos, el vivero de la finca La Felicia, perteneciente a la Coperativa de Crédito y Servicio CCS Reinaldo Pérez, incursiona en la producción de plantas ornamentales, una de las actividades más atractivas del país por su alta demanda interna y las posibilidades de exportación.
En las 1,4 hectáreas dedicadas a esta modalidad, existen una amplia gama de especies -que superan las 70, al mismo tiempo que otras de tipo floral son cultivadas para estimular dicho renglón agropecuario, contribuir al embellecimiento de las ciudades y contrarrestar los efectos del cambio climático.
El colectivo de trabajadores, dirigido por el productor ariguanabense Fidel Muñoz Hernández destina las plantas a las empresas estatales, el sector del turismo y la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM). También aportan al desarrollo económico de la nación y colocan al territorio artemiseño entre los preferidos a la hora de comercializar las diferentes especies.

Las plantas ornamentales reciben un tratamiento especial
“No es una labor de solo un día. Nuestro vivero es el resultado del esfuerzo y la consagración. Muchos miembros de la familia están involucrados y ello sin dudas, hace de las rutinas diarias un proceso interesante. Desde que se siembra la semilla comienza el proceso de la planta. Estamos enfrascados en garantizar buena presentación y vitalidad. Luego se atienden hasta su correcto crecimiento y están listas en breve para la comercialización.”- apuntó Fidel Muñoz.
El humus de la lombriz además de la implementación de innovaciones ha permitido en los últimos años, el rescate de prácticas agroecológicas sostenibles. “Una de ellas la relacionadas con la corona de Cristo gigante, una planta ornamental que antes la sembrábamos y al poco rato moría. Nos dimos cuenta que se resuelve cortando el estolón de la planta para que expulse toda la resina y avance en el crecimiento y para suerte nuestra, florece sin igual en las tierras del Ariguanabo”, añadió.
La finca La Felicia cuenta con la certificación de sanidad vegetal otorgada por la Asociación de Técnicos Agrícolas y forestales (ACTAF); por varios años sostuvo convenios firmados para la exportación de variedades, sin embargo, hoy no es un logro mantenido, pero al decir de Fidel, ya se preparan para posibles exportaciones. Mientras exponen con total empeño que sí se puede crear una cultura de siembra, aprovechando cada pedacito y envase, por un futuro más ecológico.

Los jóvenes participan en estas faenas
El cultivo protegido es un método eficaz para elevar la obtención de plantas con calidad