Antonio Guiteras (derecha) y Carlos Aponte.El 8 de mayo de 1935 son asesinados en la fortaleza El Morrillo, en Matanzas, el líder cubano Antonio Guiteras y el venezolano Carlos Aponte.
Antonio Guiteras fue un político cubano, revolucionario y antimperialista. Estudió Farmacia en la Universidad de La Habana, donde se opuso a la dictadura del General Gerardo Machado desde el Directorio Estudiantil Universitario. Tuvo una participación destacada en el Gobierno de los Cien Días como responsable de la Secretaría de Gobernación del presidente Ramón Grau San Martín. Desde ese cargo Guiteras comenzó a tomar medidas en favor del pueblo y que afectaban los intereses del gobierno norteamericano en Cuba. Entre las primeras medidas progresistas impulsadas por Guiteras en el gobierno estuvo el establecimiento de la jornada de 8 horas, la disolución de los partidos políticos que habían apoyado la dictadura de Machado y se rebajaron las tarifas de la electricidad y la telefonía.
El Gobierno de los Cien Días fue derrocado el 15 de enero de 1934. Ante este hecho Guiteras expresó: ''Fracasamos porque una Revolución solo puede llevarse adelante cuando está mantenida por un núcleo de hombres identificados ideológicamente, poderoso por su unión inquebrantable, aunados por los mismos principios''. Posteriormente Guiteras se incorporó a la clandestinidad, desde donde fundó en mayo de 1934 la Joven Cuba, una organización que pretendía organizar la liberación nacional, agraria, democrática y antimperialista.
Entre 1934 y 1935 la Joven Cuba realizó numerosas acciones, compraron armas, seleccionaron el personal para integrar el cuerpo expedicionario y prepararon condiciones para el entrenamiento en México. Producto a una delación los pasos de Antonio Guiteras fueron seguidos de cerca mientras organizaba la expedición. La salida se produciría el 8 de mayo de 1935 desde El Morrillo en Matanzas. Allí se encontraban otros revolucionarios quienes hicieron frente a las fuerzas represivas que rodearon el lugar. Perdieron la vida Antonio Guiteras y el venezolano Carlos Aponte.
Sobre esta pérdida para el movimiento revolucionario cubano de los años 30 en Cuba, Raúl Roa expresó: ''Así se perdió la figura más empinada, el ánimo mejor templado, la voluntad más indomeñable, el brazo más enérgico y el espíritu más puro del movimiento nacional revolucionario''.
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