Serie Sub-23 béisbol. Foto tomada de Cubadebate
Este fin de semana arrancó la serie sub-23 de béisbol en su VI edición, desde el cuartel general de los piratas de la Isla de la Juventud, campeones de la pasada edición, que tendrán como rival a La Habana, segundo lugar de la contienda anterior.
Desde hace mucho tiempo, la dirección del béisbol en nuestro país, ideaba la manera de desarrollar el deporte nacional, desde la cantera, preparar a los futuros peloteros que en algún momento llevaran las cuatro letras de Cuba en el pecho. Así surgió este torneo, que ya cumple seis años, bajo la necesidad de recuperar el nivel que siempre ha tenido nuestra Serie Nacional, devolver el entusiasmo a los aficionados, llenar los estadios como hace una década, hacer que los niños se identifiquen con nuestros peloteros, y luego cuando vayamos a defender los colores en tierra ajena, dejar bien claro que somos una potencia, que llevamos el juego en la sangre.
Pero para lograr estos propósitos es necesario la disciplina, tanto de los hinchas como el propio jugadores, no ensuciar con malos actos la esencia de este hermoso deporte, jugar limpio, y disfrutar.
Solo queda que el evento esté a la altura que, tanto aficionados como deportistas esperan por parte de las autoridades. Ya vuelve el pasatiempo nacional, y todo está listo para lanzar el primer strike.