Catalina Chávez. Querida maestra ariguanabense
Si se habla de profesionales de la educación en San Antonio de los Baños es imposible dejar de mencionar a la maestra Catalina Chávez Monterrey, quien cumpliría el próximo 30 de abril, 105 años de vida.
Aunque hay algunos que afirman tuvo un segundo nacimiento, el 1 de diciembre de 1937 justo cuando por primera vez se enfrentó a un grupo de muchachitos que no sabían ni leer, en la Escuelita Rural #30, enclavada a orillas de la laguna Ariguanabo.
Fue además alumna fundadora de la Escuela Primaria Superior de San Antonio de los Baños y más tarde ejerció su labor como docente en esta misma escuela que se transformó posteriormente en la Escuela Secundaria Básica Domingo Lence, donde laboró hasta 1967 como profesora y subdirectora.
Maestra normalista, Catalina ejerció por más de cincuenta años la docencia en todos los niveles de enseñanza. Por su amplia y fructífera labor profesional y su integridad personal se ganó el cariño y el respeto de sus alumnos y el resto de la comunidad.
¿Cuántas generaciones de alumnos y maestros bebieron de la experiencia de tan notable educadora? Esos que años tras año la visitaban, personas que la quieren y admiran por su tenacidad, entrega, amor, vitalidad y lucidez. Eran momentos donde recordaban travesuras, alegrías y tristezas de aquellos tiempos. Lo que siempre le llenaba de orgullo y satisfacción a Cata era, sin dudas, contar con el amor y el respeto de todos en su San Antonio natal y ¿por qué no? en gran parte de Cuba y el mundo.
El tiempo permitió que nos acompañara por más de un siglo, maestra de excelencia, con una paciencia admirable y esa manera tan dulce de conversar. Con su don de ver más allá, junto al collar de Orula porque alguien le dijo que debía llevarlo para protegerse y para tener amigos, Catalina exigía de la sinceridad. Siempre optimista con la luz del porvenir decía “La única forma de ser feliz es ser culto, estudiar y luchar por un mundo mejor” y creo que así vivió Cata, luchando por lo que creía correcto, haciendo el bien y realmente fue feliz.