¡Fundar la Patria!

   jose-marti                                
“Lo que un grupo ambiciona, cae. Perdura, lo que un pueblo quiere. El Partido Revolucionario Cubano, es el pueblo cubano”
José Martí, 3 de abril de 1892.

Dos discursos completamente martianos: “Con todos y para el bien de todos” y “Los pinos nuevos” hicieron resurgir una nueva etapa organizativa para el movimiento independentista que se desataba en los primeros años de la década de 1890.  La idea de ordenar y servirse a la preparación de una futura revolución fueron el verdadero origen del Partido Revolucionario Cubano (PRC), organización política fundada oficialmente el 10 de abril de 1892 por José Martí.

Sus objetivos estaban claros. Con su creación se crearían bases y estatutos para dirigir y llevar a cabo lo que el propio Martí calificara como Guerra Necesaria; buscaba impedir la expansión de los Estados Unidos hacia el sur rechazando cualquier vínculo con el gobierno o la política norteamericanos.

A partir de entonces el Partido sería una organización político-militar pluriclasista para así tener una Patria en condiciones de vida digna y próspera, siempre al servicio de la nación. Los obreros fueron su base fundamental, en especial tabaqueros y otros pertenecientes a sectores débiles de la pequeña burguesía como los intelectuales. Este partido funcionaría como el partido de las masas populares cubanas y proyectó su actuación en función de los intereses del pueblo cubano. Vale reconocer que su carácter radical lo convirtió en promotor de la obra revolucionaria más profunda y democrática de todo el continente.

José Martí por mucho tiempo fue su delegado, junto a Benjamín Guerra como tesorero. Para dar cumplimiento a sus proyecciones los presidentes de los Cuerpos de Consejo, cooperaban activamente tras patentizar el patriotismo que se alcanzó desde los órganos de base.

Allí también estuvieron mujeres como Inocencia Martínez, María Cabrales o Clemencia Báez, las cuales con sus clubes preparaban el mañana y se hacían parte indispensable del proceso nacional-libertador.

El Partido Revolucionario Cubano, el de Martí y su pueblo, se expandió por varios países del mundo en asociaciones y su centro radicó en los Estados Unidos. Paulatinamente llegó hasta Centroamérica y Las Antillas, sin excluir a Europa. Su paso democrático y libertador dondequiera que hubiese un cubano, enaltecieron la personalidad de Martí y demostraron que se trataba de una obra del independentismo anticolonialista insular.