La alquizareña Luz del Oeste

El 21 de septiembre de 1916 se inauguró en Alquízar la Logia Masónica Luz del Oeste. Sus miembros fundadores fueron seleccionados celosamente dentro de la sociedad alquizareña. Hoy nuestro espacio se dedica a contar la historia de algunos hombres que marcaron la vida de esa institución fundamental de la vida alquizareña.

En sus más de cien años de vida, la Logia Masónica Luz del Oeste, promueve la fraternidad en los valles de Alquízar. Sus miembros se han consagrado a incentivar el amor al estudio, la práctica del trabajo, la difusión de la cultura y el ejercicio pleno de la moralidad. Uno de ellos fue Jorge Jorge del Toro, quien alcanzó gran renombre en la masonería filosófica por su amplia cultura. Antero Cárdenas fue el orador insustituible de ese taller. En sus disertaciones lograba cautivar al auditorio con sus metáforas. Sus palabras dibujaban imágenes en la mente de quienes lo escuchaban. Un veredano de apellido Chirino se desempeñó eficazmente como Venerable Maestro de la logia alquizareña. Otro veredano, Simplicio Díaz, también ocupó puesto en la directiva de esa logia, desempeñándose por varios años como tesorero.

Miembros de la Logia Luz del Oestes con una tesonera labor fueron los hermanos Capote, Méndez, Amaro, Lázaro, Delfín y otros, cuyos nombres tomamos como ejemplo por su quehacer en la fraternidad masónica. Matías se desempeñó en la secretaría con un exquisito trabajo. Hojas Barbón difundió el mensaje de amor y paz de su madre logia en los talleres de la jurisdicción masónica. Muchos fueron los hombres que marcaron la vida alquizareña desde la masonería. Queda entonces a los de hoy continuar su legado.