Fueron muchos los patriotas que tomaron el camino de la independencia, demostrando su desinterés por lo suyo y aportando todo cuanto pudieron, hasta sus propias vidas, por este ideal. En esa tesonera labor se destacaron los patriotas José Díaz Zubizarreta, Félix Giralt y Rafael Montalvo.
José Díaz Zubizarreta nació en Vereda Nueva, el 14 de diciembre de 1876. Cuando estalló la Guerra Necesaria se incorporó a las tropas de Juan Gualberto Gómez en Matanzas. Al fracasar este alzamiento y desintegrarse el grupo, regresó a su pueblo natal. Se embarcó hacia Cayo Hueso, regresando en la primera gran expedición que impulsó la revolución libertadora. Bajo las órdenes de Carlos Roloff, Serafín Sánchez y Mayía Rodríguez, desembarcó por Tayabacoa, Las Villas, el 24 de julio de 1895.
Participó en importantes combates y se incorporó al Regimiento de Infantería Gómez, del Departamento Occidental. Terminó la guerra como Capitán de Yaguaramas. Como homenaje por sus servicios a la patria, una calle y el parque de Vereda Nueva llevan su nombre desde la década del cuarenta del siglo XX.
Félix Giralt, médico de Vereda Nueva, ingresó en el Ejército Libertador el 9 de febrero de 1896. Alcanzó el grado de Teniente Coronel y fue Jefe de la Segunda División del Quinto Cuerpo de Ejército. Por su parte Rafael Montalvo y Morales, al sonar el estampido de Baire, abandonó su empleo en el ingenio Convenio y las comodidades que le proporcionaban su dinero y posición, para marchar al teatro de operaciones.
En marzo de 1895 llegó a las montañas orientales. Libró importantes batallas y terminó la contienda como General de Brigada. Con la paga que recibió por su licenciamiento compró el ingenio Lucía, que luego llamó Habana. En la República se vinculó a la política, primero con Mario García Menocal y luego con Gerardo Machado. Esos hombres, con sus luces y sus sombras, merecen el recuerdo popular, pues lo entregaron todo por la independencia de la patria.

