Al Padre de todos los cubanos

Carlos Manuel de Céspedes 1111
Carlos Manuel de Céspedes fue el iniciador de las luchas emancipadoras en Cuba. Abandonando comodidades, riquezas y privilegios igualó a sus esclavos a la condición de ciudadano cubano y los convocó a luchar por una patria justa y solidaria. A 6 años de que Céspedes encabezara la Guerra del 68, cayó en combate el 27 de febrero de 1874. Hoy dedicamos nuestro escrito al Padre de todos los cubanos.

Desde el mismo inicio de la contienda libertadora del 10 de octubre de 1868, Carlos Manuel de Céspedes se convirtió en una figura cimera del movimiento independentista en Cuba. Durante años Céspedes participó en importantes hechos que dieron rumbo a la guerra. Entre estos momentos el combate de Yara que dio nombre a la naciente Revolución y su determinación de seguir adelante cuando, en medio de la confusión, solo quedaron 12 hombres junto a él.

La toma de la ciudad de Bayamo, primera capital de la República en Armas y su actitud ante la Asamblea Constituyente, a pesar de no creer en la división de la autoridad militar y civil. Los inconvenientes del gobierno y la situación que desencadenó la propia guerra, también marcaron su actuación.  Definitivamente el fusilamiento de su hijo incidió en su marcado compromiso, junto a su contundente respuesta: Oscar no es mi único hijo; soy el Padre de todos los cubanos que han muerto por la Revolución,  actitud que le otorgó la condición de Padre de la Patria.

La virtud revolucionaria de Carlos Manuel de Céspedes fue el impulso que necesitaban los cubanos para defender su libertad. Como sentenció José Martí: Aquella década magnífica, llena de épicos arranques y necesarios extravíos, renace con sus héroes, con sus hombres desnudos, con sus mujeres admirables, con sus astutos campesinos, con sus sendas secretas, con sus expedicionarios valerosos. Ya las armas están probadas, y lo inútil se desecha, y lo aprovechable se utiliza. Ya no se empleará el tiempo en ensayar: se empleará en vencer.

En 1873 Carlos Manuel de Céspedes fue destituido del cargo de Presidente de la República de Cuba en Armas. Esta situación provocó consecuencias desfavorables para el desarrollo de la guerra. Tras la muerte de Ignacio Agramonte cubanos que integraban la Cámara de Representantes provocaron que el 27 de noviembre en una zona conocida como Bijagual decidieron destituirlo sin medir consecuencias. ¿Cuál fue la actitud que asumió Céspedes? Aceptó la decisión y se refugió en la finca San Lorenzo, en las proximidades de la Sierra Maestra, acompañado de su hijo mayor Carlos Manuel y su cuñado José Ignacio Quesada, puesto que se le había retirado su escolta personal y le negaron la salida del país.

En San Lorenzo Céspedes vivió los últimos meses de su vida. Allí apreció de cerca el cariño de los campesinos y se dedicó a alfabetizar a los habitantes de la zona. El 27 de febrero de 1874 tropas españolas localizaron el paradero de Céspedes. Perseguido de cerca fue herido de un disparo en la pierna y luego en el combate fue herido de muerte. Las discrepancias políticas y la desunión de las fuerzas y dirigentes de las hostilidades propinaron su muerte.

Con la muerte de Céspedes la dirección de la guerra iniciada en 1868 perdió a una figura cuyo pensamiento y acción mostraron sus convicciones revolucionarias y su espíritu de sacrificio ante el deber con la Patria. El ejemplo de Carlos Manuel de Céspedes sirvió de base para la gesta libertadora del 24 de febrero de 1895, incluso para la Revolución de los años 30 y 50 del siglo XX, que posibilitaron el triunfo de la Revolución cubana el primero de enero de 1959.