Reforma Constitucional. Foto tomada de Radio Gunatánamo
La reforma constitucional que hoy defendemos y que por ella muchos votarán a favor el próximo 24 de febrero, es una razón necesaria que reafirma el carácter socialista del sistema político, económico y social cubano.
Votar representa un acto de democracia que no todos los pueblos tienen la posibilidad de experimentar y es que, los cubanos tenemos la libertad de opinar con la certeza de que nuestros criterios y propuestas se tendrán en cuenta a la hora de concebir el documento final.
Las transformaciones económicas de los últimos años nos llevan a canalizar con profundidad aspectos referentes a los decretos, tipos de contrato, las nuevas formas de empleo, las cuales tiene derechos y deberes que cumplir. Toda una gama de artículos que se recogen en el título dos de los fundamentos económicos.
Es importante –a mi criterio- el artículo 20 que plantea la participación de los trabajadores en la planificación, regulación y control de la economía, que hoy sufre brechas. Pero que con el concurso de todos no solo en el acto de votar, sino también en la de defender el artículo, crecemos en esta materia.
Se reconoce las diferente formas de propiedad como la socialista, cooperativa, la de las organizaciones políticas y de masas, la privada, mixta, la personal. En el proceso de consulta se discutió en profundidad estos conceptos y el pueblo se documentó para adquirir conocimiento, para saber cuál es su lugar, qué debe hacer o no, cómo actuar en su deber cívico.
Esta reforma constitucional refiere el trabajo como valor primordial, como derecho y deber social. Las transformaciones económicas de esta isla, con todo el cerco financiero de manos del imperio, debe avanzar y el voto al referendo sostiene el principio del sistema económico socialista basada en la propiedad de todo de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción.
Todavía estamos a tiempo una vez más de repasar, estudiar y reflexionar la futura Carta Magna, el 24 seremos un pueblo con un pensamiento político, económico, social más fuerte y sólido que defenderá su conquistas.

