Enero es el primer mes del año, el mes de José Martí, el Héroe Nacional de Cuba. Le invito a conocer sobre la vinculación del más universal de los cubanos con el Ariguanabo y los ariguanabenses.
De la presencia de José Martí en San Antonio de los Baños se ha demostrado muy poco. Julián Vivanco en sus Estampas antiguas expone que en 1879, mientras se organizaba la llamada Guerra Chiquita que estalló en Oriente, en agosto de 1879, Martí se sumó a las conspiraciones. Todo parece indicar que el Apóstol visitaba con frecuencia San Antonio de los Baños y Artemisa.
Estos viajes habían sido seguidos de cerca por las autoridades españolas y su casa de Amistad 42, entre Neptuno y Concordia, en La Habana, estaba vigilada. El 17 de septiembre de 1879 lo toman prisionero por estas conspiraciones y desde la cárcel le escribe al abogado Miguel Viondi: “Por favor amigo Viondi, si no quiere usted que media Isla vaya a la cárcel, vuele a su bufete, y en la mesa que está en el cuarto que usted dio a los conspiradores, saque cuanto papel en ella encuentre y hágalos cenizas.” Por estos motivos José Martí fue deportado nuevamente a España, esta vez sin juicio.
En la obra martiana aparece la palabra Ariguanabo cuando el Héroe Nacional José Martí se refiere al escritor ariguanabense Francisco Puig de la Fuente, conocido como Julio Rosas, en un artículo del periódico Patria con fecha 11 de junio de 1892: “Los que vienen de Cuba nos hablan de un maestro solitario que en las orillas de su Ariguanabo natal, no siente que vive sino cuando recuerda o espera. Él, Julio Rosas, es de aquellos criollos de mérito indígena, que sacan del corazón nuevo y adolorido de su tierra la fe creadora que se debilitaría acaso en la contemplación y estudio asiduos de las tierras extrañas, a que, en las horas de la guerra, acude el mismo genio impaciente (…)”. Continuará…
Fuentes: Historia Colonial Ariguanabense de José Rafael Lauzán.
Estampas antiguas de San Antonio de los Baños, de Julián Vivanco.