Ciencia sin cercos

Foto: Luis Alberto DH.Foto: Luis Alberto DH. San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- El Laboratorio Nacional de Parasitología, centro científico del municipio de San Antonio de los Baños adscrito al Ministerio de la Agricultura, enfrenta las limitaciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero que por más de cincuenta años emplea el gobierno de los Estados Unidos para recrudecer el desarrollo en la Mayor de las Antillas.

En esta unidad se diagnostican las más de cuarenta enfermedades parasitarias que afectan a los animales y al hombre (endoparásitos y ectoparásitos). Sus especialistas identifican las patologías comunes y luego controlan desde la técnica, los análisis en toda la red de laboratorios del país. Prueban, como funciones específicas, la realización de ensayos para el registro de medicamentos antiparasitarios, validando la calidad de los productos médicos y su resistencia en los rebaños.

Luis Méndez, director del centro, explicó en entrevista con la prensa que se trabaja en un proceso de remodelación de algunas áreas para montar equipos modernos y cambiar los existentes, que a pesar de llevar muchos años de explotación la política norteamericana restringe las posibilidades de adquirir lo más actualizado en el mundo. “Aun así se comienzan a dar pasos para montar equipos de tecnología cubana, existentes en la red de salud pública que serán exactos a la hora de definir enfermedades y causas”- señaló Méndez.

“El bloqueo repercute con el paso del tiempo, pero insistimos en la planificación y se nos está apoyando para adquirir nuevos equipos sin rechazar las alternativas de mantenimiento a algunos, gracias a empresas del país. Pese a las leyes seguimos capacitando a nuestro personal durante todo el año. Eventos de la provincia, Cuba y el mundo validan la entrega de los investigadores del laboratorio en los cuales se proponen alternativas ante las enfermedades parasitarias que abundan en la región debido a la crianza de traspatio y la falta de información al respecto”.

El Laboratorio Nacional, uno de los centros científicos del Ariguanabo, padece las afectaciones del genocida bloqueo que anualmente eleva las altas cifras monetarias en aras de disponer de los adelantos de la rama, sin obviar las consecuencias por buscar mercados distantes como China para poder comprar tecnología, las restricciones en el acceso a las publicaciones de alto impacto internacional y las transferencias bancarias.