Convencidos de que solo la cultura salva, la Revolución cubana realizó, desde sus inicios, grandes esfuerzos por difundirla. Surgió así el Ministerio de Cultura como organismo rector de la actividad en el país y los museos, las casas de cultura, los cines, teatros y bibliotecas proliferaron en los municipios. San Antonio de los Baños no fue la excepción y el 15 de enero de 1975 abrió las puertas de su Biblioteca Municipal Julio Rosas.
Julio Rosas es el sobrenombre de Francisco Puig de la Puente. Nacido en 1839, estudió Filosofía en la Universidad de La Habana y ejerció la docencia. Conocido también con el seudónimo de El filántropo abolicionista, fue un destacado escritor ariguanabense. Aunque no era oriundo de San Antonio de los Baños, vivió intensamente en la localidad, incidiendo en su vida cultural. Autor de una decena de novelas que vieron la luz, en su mayoría, en imprentas de San Antonio y Guanajay. Colaboró en periódicos como El Contribuyente y dirigió el semanario El Ariguanabo. Su obra Flor del corazón, de tema indio, conmocionó a los lectores. Sin embargo, La campana del ingenio, con un marcado carácter abolicionista, denunció los horrores de la esclavitud en las haciendas azucareras.
Sobre Julio Rosas dijo Martí en el periódico Patria, el 11 de junio de 1892: “Los que vienen de Cuba nos hablan de un maestro solitario que en las orillas de su Ariguanabo natal, no siente que vive sino cuando recuerda o espera. Él, Julio Rosas, es de aquellos criollos… que sacan del corazón nuevo y adolorido de su tierra la fe creadora”. Julio Rosas falleció en la Villa del Ariguanabo a los 78 años de edad, en 1917, dejando profundas huellas en la literatura y en los ideales independentistas de esta localidad. Sobrados motivos tuvo entonces la Dirección de Cultura para dar el nombre de Julio Rosas a nuestra Biblioteca Municipal.


