Rosa María Magdalena de la Mercedes Martínez Iradi nació en San Antonio de los Baños, el 22 de julio de 1876. De madre cubana y padre asturiano, creció en un ambiente familiar de inclinación independentista. Con diecisiete años se incorporó a las labores conspirativas en la Villa del Ariguanabo.
Con el seudónimo de Rosa Robés, participó en la organización de la Guerra Necesaria. Fue elegida por el Partido Revolucionario Cubano como delegada del Club Patriótico Ignacio Agramonte. Aprovechando que en su casa se albergaban oficiales españoles que llegaban al Cuartel del Aclimatamiento, establecido en la zona norte de la Villa del Ariguanabo, actuó como informante de los mambises.
Su labor permitió acopiar información sobre el cuartel militar y sustraer balas para hacerlas llegar a las fuerzas insurrectas cubanas. Con el establecimiento de la República se retiró de la vida política. Esta digna representante de la mujer ariguanabense y cubana falleció en La Habana, el 10 de enero de 1937, a los sesenta años de edad.
La trayectoria legendaria de Rosa Robés valdría la pena ser llevada al cine. Sobre ella se tejieron numerosas anécdotas que la convirtieron en una heroína popular. Se decía que en su abundante cabellera ocultaba mensajes para los insurrectos y que sustraía telas de la tienda de su padre para la confección de uniformes y estandartes mambises. Aunque no está demostrado, muchos suponen que fueron sus manos las que confeccionaron la bandera que enarbolaron los mambises habaneros.

