Bastó menos de una semana para que después del triunfo de la Revolución recorriera la Isla la Caravana de la Libertad. A lo largo del trayecto el pueblo de Cuba recibió con júbilo a los victoriosos combatientes de la Sierra Maestra encabezados por Fidel Castro, el hombre que trajo la libertad convertida en una nueva historia.
Después de alcanzada la rendición incondicional de las fuerzas de la tiranía, Fidel entró en la ciudad heroica de Santiago de Cuba, la misma que seis años antes había visto protagonizar el histórico combate contra la dictadura en el Cuartel Moncada. Al arribar Fidel expresó:
Al fin hemos llegado a Santiago de Cuba. Duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado…No creemos que todos los problemas se vayan a resolver fácilmente, sabemos que el camino está trillado de obstáculos, pero nosotros somos hombres de fe, que nos enfrentamos siempre a las grandes dificultades… Esta vez la Revolución tiene al pueblo entero, tiene a todos los revolucionarios, tiene a los militantes honorables. ¡Es tan grande y tan incontenible su fuerza, que esta vez el triunfo está asegurado!
En la madrugada del 2 de enero parte la Caravana rumbo a La Habana desde Santiago de Cuba por el camino viejo de El Cobre y toma la Carretera Central, hasta Palma Soriano. Al paso por Jiguaní la población corre hacia la vía agradecida de un sueño, el sueño de la independencia. Después de avanzar y a su vez detenerse en ciudades y cabeceras del centro y el occidente cubano la Caravana de la Libertad arribó a La Habana el 8 de enero de 1959. Ante la multitud se el comandante Fidel reafirmó las proyecciones de la Revolución y la importancia de la unidad:
Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante sea más difícil.
Grandes tareas y dificultades había que enfrentar desde ese momento. Tras el triunfo de la Revolución se inició un proceso de profundas transformaciones socio-económicas que acabarían de una vez y por todas con cuatro siglos de dominación colonial y neocolonial. La Cuba de Martí y Fidel entraba victoriosa en una Caravana que trajo consigo para siempre la Libertad.