Diseño de Infografía: Luis Alberto DH
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Con la victoria revolucionaria de enero de 1959 culminaba un largo proceso de luchas iniciado en 1868 que tuvo como objetivos esenciales obtener la independencia del país y el progreso de la sociedad cubana.
El Primero de enero de 1959 las tropas victoriosas del Ejercito Rebelde, dirigidas por Fidel Castro Ruz, entraron en Santiago de Cuba y desde allí en emocionadas palabras el líder de la Revolución cubana le anunció al pueblo, la difícil y peligrosa etapa por la que atravesaría la revolución en la lucha contra la agresiva, intolerante y criminal actitud del imperialismo y la contrarrevolución interna.
El 8 de enero Fidel entró en la Habana encabezando la Caravana de la Libertad. Ante la entusiasta multitud concentrada en la capital, Fidel reafirmó las proyecciones de la revolución y la importancia de la unidad revolucionaria.
Mientras, los representantes de la burguesía en el gobierno demostraban su incapacidad para proceder de acuerdo con las exigencias de un proceso verdaderamente revolucionario, Fidel Castro reiteraba públicamente los puntos esenciales del programa de la revolución, relacionados con la soberanía política, el desarrollo económico y la justicia social.
Fidel comenzó la lucha por la democratización sindical, el desalojo campesino, limpió la Administración del Estado de elementos corruptos, ladrones y malversadores de los fondos públicos que tenían al país en una deuda millonaria.
Era imprescindible establecer un Estado nuevo y cumplir con el programa del Moncada, por el cual había luchado el pueblo cubano junto a Fidel.

