Somos Cuba

CUBACUBA

Un año se va y otro llega. Es el ciclo oficial de los días en la tierra. Quedan atrás 12 meses, y se avecina el comienzo de una nueva etapa. Pude pasar el tiempo, pueden cambiar las estaciones, pude incluso oscurecer un poco más temprano que hace un par de décadas, pero lo que no varía es el compromiso de haber nacido en esta tierra.

Siempre que termina un año y comienza otro la astucia como por instinto nos hace reflexionar sobre lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. Entonces llega la reconfortante frase ¡Somos Cuba!

Decir Somos Cuba, va mucho más allá de dos palabras ingeniosamente unidas. Es reconocernos como los seres más libres de la tierra, hombres privilegiados por el derecho a la educación y a la salud. Decir Somos Cuba es decir, somos libres podemos ir aquí y allá sin miedo, podemos recorrer las calles, ir al cine, al teatro, gozar del mar, bañarnos en su sal y curar las penas de un amor con un inigualable trago de ron.

Privilegiados todos por estar bendecidos con la gracia de Oshun, o de la Virgen de la Caridad, sincretismos consolidados en una transculturación innata de este pueblo y su historia. Cuando abrimos los ojos, los cubanos, somos bautizados por la conga, la pelota, el guaguancó y un buen partido de dominó. También cuando abrimos los ojos nos enseñan a adorar a nuestros antepasados, seguir sus pasos como único camino hacia el bienestar. Antepasados, que no son dioses, sino hombres de carne y hueso que un día hicieron justicia. Martí, Camilo, Fidel.

Cuando se acerca esta fecha siempre recuerdo que: Somos Cuba y eso basta. Somos ejemplo para el mundo, somos la gran familia compuesta por millones de miembros. Somos los solidarios, los que levantamos al que se cae, los que animamos a los pesimistas. Somos los que regalamos una taza de café a la visita, los que compartimos el arroz, los frijoles y el huevo frito con cualquier amigo.

Somos los que ahora mismo inventamos una fiesta. Somos los que amamos a los perros, respetamos a los ancianos y nos volvemos histéricamente locos cuando suena Van Van. Somos los melodramáticos, los que lloramos con las novelas, los que sentimos como nuestro el dolor ajeno. Los que nos aferramos a esta patria con la fuerza de un huracán. Somos Cuba.