Artemiseños, expedicionarios y combatientes

Juan Manuel Márquez Rodríguez.Juan Manuel Márquez Rodríguez.El 2 de diciembre de 1956 se produjo el desembarco de 82 expedicionarios, procedentes de México en el yate Granma al mando de Fidel.

 

De acuerdo a un artículo publicado en la sección Contar la historia del periódico ''el artemiseño'', a cargo de Daniel Suárez Rodríguez, Presidente de la Unión de Historiadores en la provincia de Artemisa, el acta de nacimiento de Juan Manuel Márquez Rodríguez, segundo jefe de la expedición del yate Granma nació en el poblado de Cangrejeras y lo inscribieron en el Registro Civil de Guatao. Por eso se considera que es de Bauta y no de La Habana. Del resto de los expedicionarios 11 nacieron en tierras de Artemisa. Tres fueron capturados y asesinados por la tiranía: Israel Cabrera Rodríguez y Oscar Rodríguez Delgado, ambos nacieron en Artemisa pero vivieron desde niños en La Habana y desplegaron su actividad revolucionaria fundamentalmente en la capital. A ellos se suma José Ramón Martínez, también expedicionario del Granma. Cinco fueron los artemiseños capturados y encarcelados hasta el triunfo de la Revolución: José Ponce Díaz y Arnaldo Pérez. Los hermanos Mario y José Fuentes Alfonso, de Guanajay, al igual que el moncadista Jaime Costa Chávez.

 

Entre los 20 expedicionarios que lograron escapar de la masacre y reagruparse luego con Fidel, 3 son nacidos en Artemisa y además moncadistas. Ciro Redondo tuvo el privilegio de ser parte del pequeño grupo que el 18 de diciembre de 1956 se encontraron en Cinco Palmas. Ciro cayó en Mar Verde el 29 de noviembre de 1957 y fue póstumamente ascendido a Comandante, el tercero del Ejército Rebelde, después de Fidel y el Che. El Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, también artemiseño, se reagrupó con Fidel el día 21 de diciembre. Es el único insurgente de esta etapa de lucha que fue moncadista, expedicionario e invasor, segundo jefe de la columna 8 dirigida por el Che en la campaña invasora. Julio Díaz González se une a Fidel días después. Más tarde cayó combatiendo en El Uvero, con el grado de teniente el 28 de mayo de 1957. En la última etapa de lucha de nuestro pueblo la presencia de los artemiseños fue también importante.