El primero que se movió en Cuba para preparar la Revolución del 68 fue Francisco Vicente Aguilera Tamayo. No obstante el primero en dar el grito de Independencia o Muerte fue Carlos Manuel de Céspedes, en su ingenio Demajagua. El primer encuentro entre las fuerzas españolas y cubanas tuvo lugar el 11 de octubre de 1868, en Yara.
En esa ocasión el primer cubano en disparar contra las fuerzas de la metrópoli fue Juan Hall y la primera baja de los mambises el viejo Valentín Gutiérrez. En la ciudad de Bayamo el primero en alzarse fue Esteban Estrada, quien también fue el primer abanderado. Carlos Segrera Baniga, comandante de bomberos de Manzanillo, fue el primer cubano en ofrecer sus servicios a España durante la guerra.
El primero que dio parte a la Capitanía General de Cuba sobre la conspiración que se preparaba en Manzanillo fue Rafael Pérez Molina, quien también fue el primer coronel muerto en campaña. El primer pueblo libre de Cuba fue Jiguaní, cuyas cadenas con España fueron rotas por Calixto García y Donato Mármol. El primer mutilado de la Revolución fue un niño manzanillero al que los españoles le sacaron los ojos en medio de un camino. Víctima de la crueldad de los peninsulares uniformados fue también el coronel Ardilla, al que le cortaron las orejas para llevarlas como trofeo de guerra a Manzanillo. Carlos Manuel de Céspedes fue el primer presidente de la República de Cuba y Salvador Cisneros Betancourt el primero en presidir la Cámara de Representantes. Ignacio Agramonte y Antonio Zambrana fueron los primeros secretarios del poder legislativo y también los redactores de la primera Carta Magna: la Constitución de Guáimaro.
Los primeros vecinos de la Villa de San Antonio fueron los isleños Joseph Cabrera, Tiburcio Carrasco y Antonio Suárez, y el murciano Juan Antonio Pollato. El primer boticario que se estableció en la Villa del Ariguanabo se llamó Gabino Hernández y el primero en ejercer el magisterio fue don Juan Claudio Díaz. El primer mártir estudiantil en las luchas contra la dictadura de Gerardo Machado fue también un ariguanabense: Rafael Trejo González, caído en desigual combate el 30 de septiembre de 1930.