Músicos de San Antonio de los Baños

Muchos fueron los cultivadores de la música en San Antonio de los Baños. Como figuras cimeras que tuvieron renombre más allá de los límites del municipio podemos citar a los hermanos Valenzuela, a Ricardo Ramos y a Mariano Méndez, quienes entraron en la historia musical cubana. Todos ellos pertenecieron al último cuarto del siglo XIX y cada uno fue primera figura en su tiempo

Raymundo Valenzuela León nació el 23 de enero de 1848. Virtuoso del trombón. Compositor que abarcó todos los géneros de nuestra música conocidos en su época. Compuso boleros, canciones, guarachas, rumbas, danzas, contradanzas y danzones, sin excluir la música religiosa, de cámara y teatral. Musicalizó zarzuelas como La Mula de María, de Federico Villoch. 

Pablo Valenzuela García, medio hermano de Raymundo, vio la luz primera el 2 de marzo de 1859. Fue un virtuoso del cornetín y hábil pianista. Sus orquestas fueron famosas y la sociedad habanera disfrutó de sus danzones en los bailes del Tacón y de Boloña. Otro destacado del cornetín fue el también ariguanabense Mariano Méndez. Su coterráneo Ricardo Ramos resultó el mejor ejecutante de figle que tuvo Cuba. Durante muchos años se desempeñó como director de la orquesta del Teatro Martí de La Habana.

Otro virtuoso músico, de renombre nacional, fue Ignacio Cervantes. Aunque no nació en la Villa del Ariguanabo, pasó su niñez y parte de su juventud en San Antonio de los Baños. Vivió en una casa situada en la actual calle 54, esquina a la avenida 37. Allí recibió las primeras lecciones de música, impartidas por su padre Pedro Cervantes, quien en 1855 fue alcalde mayor de San Antonio. Después de trasladarse para La Habana mostró siempre su amor por la Villa donde habían transcurrido los mejores años de su vida.