¿Hasta cuándo la injusticia?

¿Su nombre?... puede ser Julieta, Daniela, Sofía, da igual; lo importante es que necesita un medicamento para mejorar su salud.

El órgano neurocerebral es un suplemento dietético eficaz para fortalecer las funciones del cerebro. Este medicamento se fabrica en los Estados Unidos y no son pocos los niños cubanos que lo toman.

En ocasiones este medicamento entra al país y se expenden en las diplofarmacias con un valor que oscila hasta los 20 pesos en moneda libremente convertible. En Estados Unidos se comercializa entre 7 y 10 pesos.

Es conocidos por todos que en Cuba se encarece por el bloqueo económico impuesto por la nación norteña, pues se comercializa por terceros países y cada uno por el que pasa le agrega un impuesto. De igual forma sufren las personas que padecen cáncer y no pueden adquirir los medicamentos por el cerco.

Los países del mundo con excepción de Israel y Estados Unidos están en contra de esta política que solo trae dolor y pérdidas millonarias al pueblo de Cuba. ¿Cómo es posible que esa “potencia” defina en la vida de otros pueblos sin importarle las consecuencias? ¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando la opresión impuesta hacia nuestra Isla? ¿No es suficiente 60 años de esta cruel e injusta política?

Cuba es una Isla que quiere vivir en libertad, esforzarse por desarrollar la economía. Muestra de ello es el Movimiento de Innovadores y Racionalizadores, con el cual se crean y arreglan piezas; sustituyendo así importaciones.

Cumpliendo con la frase de Martí “El pueblo que se somete perece”, seguiremos denunciando este cerco cruel y resistiendo ante las adversidades, demostrando que en la unión está la fuerza.