Mella con el Movimiento Obrero en la Universidad
“La Universidad Popular es una institución para todos y un camino abierto para tener un futuro mejor”
Julio Antonio Mella
La tiranía de turno golpeó fuertemente en la década del veinte, del pasado siglo, a la masa estudiantil de Cuba, provocando que se produjeran movimientos para luchar contra los reveses del gobierno.
En 1923, y como respuesta inmediata a la situación del país surgió el Congreso de Estudiantes, celebrado del 14 al 26 de octubre. A la cita asistieron 128 delegados que discutieron en plenaria la reforma de la enseñanza secundaria, las modificaciones del plan de estudio de Derecho, cambios en la estructura universitaria, entre otros temas relacionados con la cultura, la política, la sociedad y la economía.
Porque “todo tiempo futuro tiene que ser mejor”, se decidió fundar la Confederación de Estudiantes de Cuba, la Declaración de Derechos y Deberes de Estudiante, condenar males existentes y crear una nueva realidad en pos de que la generación de los obreros cubanos, fuera más culta e ideológica.
La educación de los sectores populares, basada en la unidad de estos obreros, los estudiantes y la intelectualidad, fue la mayor premisa para que el 3 de noviembre de 1923, el líder estudiantil Julio Antonio Mella fundara la Universidad Popular José Martí. Sus primeros pasos, diecisiete días después, se manifestaron en los horarios nocturnos cuando impartían el curso de derecho. En poco tiempo agregaron otras disciplinas como Historia de la Humanidad y de Cuba, Literatura, Gramática, Matemática, Psicología y Lógica, Homicultura, Maternidad y Profilaxis Sexual, Economía Política y Social, Legislación del Trabajo, Moral Antidogmática y Rudimentos de Ciencias de las Religiones. Los espacios previstos para el aprendizaje pretendían además explicar a los obreros los fundamentos del sistema de explotación a que estaban sometidos, ejemplificado especialmente en los trabajadores azucareros, sector mayoritario en el país.
Al conocerse su apertura la presidencia de Gerardo Machado intentó maniobras y persiguió a sus miembros, obligándoles a mover constantemente su sede, hasta diferentes locales como la Federación de Torcedores de La Habana, la Federación Obrera de Bahía, la Hermandad Ferroviaria y locales de San Antonio de los Baños, Regla, Guanabacoa, y Marianao.
Pese a la fatídica persecución la universidad sirvió no solo a los alumnos, sino a los profesores para que implantaran en su alma valores revolucionarios. Ello junto a las ideas de Rubén Martínez Villena, imprimió dinamismo a las actividades de la universidad desarrolladas, como charlas y conferencias, veladas artísticas, emisión y distribución de manifiestos, panfletos y medios de propaganda hasta llegar a fundar en 1927 la Revista América Libre, órgano oficial de la UPJM, con frecuencia bimensual.
Cuenta la historia de esta universidad que en sus aulas se formaron muchos de los primeros dirigentes del proletariado cubano y estas eran cimiente de la obra cultural y política que los trabajadores lograron desplegar en los años siguientes.
En el propio 1927, el régimen de Machado inició la causa No.1428 por delito de rebelión, dirigida contra los profesores, provocando a su vez que el 12 de julio se clausurara y junto a ella su órgano difusor.
“Las aulas se han cerrado pero las páginas de los libros se abren… La Universidad Popular José Martí vive. Muchos han caído. Muchos más caerán. Pero todavía no se ha matado una sola idea ni un solo principio”.
Julio Antonio Mella

