Los programas, campañas, acciones sociales, educativas, políticas y culturales para defender el respeto a la libre y responsable diversidad sexual e identidad de género, pretenden una cultura y respeto a la población en este tema.
Gracias a este trabajo hoy los debates en torno la igualdad de géneros y la diversidad sexual tienen más difusión y consiguen importantes transformaciones en la sociedad cubana.
El país avanza en materia de respeto hacia las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, en lo referente a la inclusión. Es indiscutible que todavía existen prejuicios, dudas y reservas, pero cada persona tiene derecho a definir su orientación sexual, lo cual involucra el respeto.
Ser heterosexual no nos hace mejores, menos cuando la burla y el irrespeto reflejan un tono agresivo o violento. Los medios, en su papel informativo, instructivo e informativo, al reflejar en su programación temas referentes a la diversidad sexual, lo hace precisamente para entender el camino que hoy toma el mundo en este tema y lamentablemente, no se es capaz de analizar con seriedad o entender a sabiendas que en la familia, en el trabajo o la comunidad, fluctuamos con personas con su propia orientación sexual.
Más que una epidemia, como algunos vociferan, es una realidad -y si Cuba por sus características, por el patriarcado o por la crianza de miles de años con el macho alfa apoderándose de cada espacio como único-, se aísla y juzga a mares teniendo enfrente ya el Anteproyecto Constitucional, entonces la contradicción nos lleva, aunque no lo crean, a lo retrógrado.
¿Acaso somos por encima de quién o quiénes? ¿Cuál es el sentimiento humano que profesamos, ¿como somos por dentro? Pero la diversidad sexual también habla de raza, cuya mezcla a muchos no le hace gracia a estas alturas de la vida, como solemos decir. Alguien inventó el refrán ‘’cada oveja con su pareja’’, discrepo, la oveja puede tener una pareja que no vale en lo absoluto, entonces, hay que mirarse por dentro, ahí es donde en verdad está lo humano, lo bueno, lo amable…
Lo que sí es cierto y aplaudo es que no somos diferentes, sino diversos, eso sí.