Diseño: Luis A. DH R/ADurante la época colonial surgieron en San Antonio de los Baños diferentes sociedades. Una de ellas es precisamente el Círculo de Artesanos, que aun se mantiene como símbolo de nuestro pueblo. Hoy le propongo conocer sobre la fundación de esta sociedad ariguanabense y cómo fue el día de su inauguración.
El domingo 23 de octubre de 1881 quedó inaugurado en San Antonio de los Baños la Sociedad Círculo de Artesanos. La idea fundacional había surgido de los miembros de la Logia ´´Luz de Ariguanabo´´. A la nueva sociedad, netamente cubana y democrática, podrían acudir los hijos del país pertenecientes a la clase media y obrera. El primer presidente de esta nueva institución fue Manuel Prieto y el Secretario Victoriano Hernández. El día de la inauguración el Secretario de Literatura Francisco Daniel leyó un trabajo sobre la utilidad de las Sociedades, José Ramos Bello declamó una poesía alusiva al acto y Francisco Calderón, miembro de la logia masónica, pronunció un discurso sobre las distintas etapas históricas de la civilización.
En la inauguración del Círculo de Artesanos varias personalidades pronunciaron hermosas palabras y versos sobre la clase obrera, las antiguas y modernas sociedades y sobre este día en particular, fecha que marcó el surgimiento de una sociedad para los cubanos. Se recuerda la poesía escrita por Juan Cantalapiedra, la cual fue recitada por José Ramos. En el intermedio del acto se quemó una pieza de fuegos artificiales. En el centro de esta pieza aparecían las palabras: ´´Viva España y Cuba, unidas en leal y constante fraternidad. Viva el Círculo de Artesanos´´. La segunda parte del acto incluyó la sección de declamación que presidía Antonio de Porto y Castro quien puso en escena una obra dramática en dos actos y en verso, original del poeta ariguanabense José Ramos.
La inauguración del Círculo de Artesanos el 23 de octubre de 1881 fue un espectáculo variado y concurrido que disfrutaron todos los vecinos del pueblo, así como personalidades de la capital.
Fuente: Estampas antiguas de SAB, de Julián Vivanco.


