Mercedes Collazo, promotora y programadora de la Casa de Cultura Raymundo Valenzuela. Foto: Arletys González R/AEncontrarla no fue difícil, siempre en las mañanas está en la Casa de Cultura, envuelta en papeles y abarrotada de compañeros que consultan con ella el accionar diario de lo que sucede en materia de cultura en el Ariguanabo.
Tan solo unos minutos de espera, me recibió y sin miedos ni preámbulos, Mercedes Collazo, promotora y programadora de la Casa de Cultura Raymundo Valenzuela en San Antonio de los Baños, accedió a esta entrevista.
¿Desde cuándo estas insertada en el sector de la Cultura?
Comencé en el sector de la Cultura en el año 2013, trabajando como promotora cultural en el Centro Provincial de Artes Visuales Eduardo Abela. En el 2016, me incorporé como promotora a la Casa de Cultura Raymundo Valenzuela, donde se trabaja diferente, pues la promoción se realiza por consejos. Entre los cinco consejos del municipio, yo atiendo el Consejo Oeste Urbano.
¿Qué importancia le atribuyes al promotor cultural?
El promotor cultural, uno de los eslabones más importantes que tiene la cultura en San Antonio de los Baños, está vinculado directamente con los delegados de las comunidades. Es el que organiza y promueve todas las actividades, además está pendiente de que no falle ningún detalle. Por eso, pienso que es muy importante el papel que juegan los promotores culturales en nuestro municipio.
¿Qué condiciones debe tener una persona para dedicarse a la promoción de la cultura?
Pienso que fundamentalmente, sentido de pertenencia, responsabilidad laboral y que le guste lo que está haciendo. Debe tener buena comunicación, buenas relaciones sociales, dirigirse de forma adecuada a las personas, respetar al público. Muchas veces nosotros mismos tenemos que tomar el micrófono y dirigir o conducir una actividad y eso no es muy fácil.
Sin embargo, conozco que además de ser promotora cultural dedicas tiempo a la programación de las actividades de la Casa de Cultura Raymundo Valenzuela. ¿Cómo llegas a ser programadora?
La institución necesitaba de un programador, me decidí porque aparte de que me gusta ser promotora llevaba ya un tiempo haciendo la programación. También tomé un curso en la escuela Félix Varela, en La Habana. Así que comparto mi tiempo, hago la programación de todo lo que se hace en la Casa de Cultura, llevando siempre los programas priorizados que juegan un papel fundamental en el desarrollo sociocultural del municipio. Así voy, de promotora y de programadora.
¿Qué es lo que más disfruta Mercedes de su trabajo?
Cuando todo sale bien, cuando todo tiene éxito, cuando no fallan las actividades, y cuando tienes un buen público que acepta estas actividades, ahí, ya soy completamente feliz.


