La historia constitucional cubana sintetiza las luchas del pueblo cubano por su independencia y soberanía, el pensamiento creador de sus mujeres y hombres en pos de la construcción de un país mejor y los genuinos valores de una nación que aspira a perfeccionarse cada día. Hoy le propongo conocer sobre las reformas constitucionales que se le han realizado a la Constitución de la República de Cuba, luego de su entrada en vigor en 1976.
La Constitución de 1976 fue considerada en el Primer Congreso del Partido, y como resultado de las propuestas se modificaron el preámbulo y 60 de los 131 artículos del documento. El 15 de febrero de 1976 hombres y mujeres del pueblo, mayores de 16 años, acudieron a las urnas para ejercer su voto libre y secreto. El 96 por ciento de la población en edad electoral aprobó la Constitución. El 24 de febrero de 1976 fue proclamada esta Constitución en acto solemne y público. La Constitución de 1976 se ha reformado de manera parcial en 3 ocasiones. El 28 de junio de 1978, la
Asamblea Nacional del Poder Popular, en uso de sus facultades constitucionales, acordó reformar el artículo 10, inciso a) de la Constitución, a los efectos de que en lo sucesivo la Isla de Pinos pasara a llamarse Isla de la Juventud.
La segunda reforma a la Constitución aprobada en 1976 se desarrolló en 1992. En esta oportunidad la cláusula de reforma no fue modificada. Estos cambios no fueron sometidos a referendo popular, la Asamblea Nacional del Poder Popular llevó a cabo todo el asunto. Un elemento significativo de este proceso fue mantener la previsión de flexibilidad y rigidez constitucional en dependencia de los contenidos que se someterían a reforma.
La última modificación al texto constitucional se produjo en el año 2002. En el proceso plebiscitario popular más de 8 millones de cubanos dieron su firma, para ratificar el contenido socialista de esta Constitución, e interesaron a la Asamblea Nacional del Poder Popular de la necesidad de reformarla, para dejar expresamente consignado el carácter irrevocable del socialismo y del sistema político y social revolucionario por ella diseñado, así como que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con otro Estado no pueden ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera. El 26 de junio del 2002, la Asamblea Nacional adoptó por unanimidad el acuerdo que aprobó la Ley de Reforma Constitucional.
En el 2018 surgió un nuevo Anteproyecto de Reforma Constitucional, que es continuidad histórica, inspirada en los mismos ideales socialistas de la proclamada en 1976, consecuente a la vez con las nuevas realidades económico-sociales del país y que tiene como propósito garantizar la plena soberanía nacional, el desarrollo económico y el bienestar de toda Cuba.

