Constituciones y reformas constitucionales (Parte I)

600La Constitución de la República de Cuba es la Ley suprema, la más importante. Ella establece los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado cubano y su Gobierno. Varias han sido las Constituciones que han regido en funcionamiento del país a través de la historia.

La historia constitucional cubana comenzó con la Constitución de Guáimaro el 10 de abril de 1869 que consagró el derecho a la libertad y la abolición de la esclavitud. La segunda fue la Constitución de Baraguá, aprobada después del Pacto del Zanjón, la cual daba base jurídica a los fundamentos y propósitos de la Protesta de Baraguá. Con la Protesta y la Constitución se salvó la dignidad nacional y se mantuvo el principio de continuidad histórica.

La tercera fue la de Jimaguayú, el 16 de septiembre de 1895, con la cual se reafirmó el propósito de la Revolución por la independencia de Cuba y la creación de la República independiente con gobierno propio.

La cuarta y última de nuestras Constituciones mambisas, la de La Yaya, aprobada el 19 de octubre de 1897, conservó el principio de la independencia absoluta y la plena libertad de los hombres.

La quinta Constitución cubana se promulgó en 1901. Esta era una Constitución burguesa que consolidaba y protegía la propiedad privada. En ella aparece la Enmienda Platt, en cuyas 8 cláusulas se mutilaba el ideal de los mambises y se humillaba a nuestro pueblo, al plantear que el gobierno de Estados Unidos podía ejercer el derecho de intervenir en Cuba e imponerle al gobierno la venta o arrendamiento de las tierras que necesitaran para carboneras y estaciones navales.

La sexta Constitución entró en vigor el 10 de octubre de 1940. Tenía un artículo de carácter progresista y avanzado para su tiempo, debido a la presión popular y a la combativa participación de los delegados comunistas, pero no se apartaba de ser una Constitución burguesa, propia del sistema social imperante. Esta Constitución se mantuvo vigente en el país durante los primeros años de la Revolución.

En 1961 nuestro pueblo proclama junto a Fidel el carácter socialista de la Revolución. A partir de ese momento se impuso la necesidad de una nueva Constitución que comenzó a ser estudiada y perfilada. Para ello, un grupo de juristas, designado por las organizaciones políticas y de masas, redactó un proyecto de Carta Magna, que fue sometido a discusión, en la que participaron más de 6 millones de personas. (Continuará...)