Que sea entre dos

San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- Especialistas de la Dirección de Salud Pública en el municipio de San Antonio de los Baños alertan a la población sobre la posible aparición de enfermedades, si no realiza periódicamente y con total higiene el lavado de las manos. Tal práctica se justifica como la mejor manera de evitar la propagación de gérmenes o bacterias que se alojan en esta zona del cuerpo luego del contacto con otras personas u objetos.

La Lic. Cruselda Estrada, responsable del Departamento de Promoción y Educación para la Salud en el municipio, explicó en entrevista con la prensa que mientras mayor sea la frecuencia de esta rutina de limpieza, se reduce en el 50% los casos de enfermedades diarreicas y en un 25% las infecciones respiratorias. Por ello, debe ser uno de los hábitos más importantes de las personas a diario.

“El lavado se inicia cubriendo con jabón las manos húmedas. Hay que frotarlas hasta producir espuma, incluyendo las palmas, el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas, por lo menos 20 segundos.  Luego se enjuaga con abundante agua a chorro. Hay que agitarlas o friccionarlas para eliminar el exceso de agua. Después hay que secarlas comenzando por las palmas, siguiendo con el dorso y los espacios interdigitales”- añade Estrada.

La labor preventiva y educativa constituye un ejercicio necesario en aras de concientizar a la población sobre este hábito, fundamentalmente en los centros educativos donde asisten niños, adolescentes y jóvenes, así mismo sucede con los trabajadores y el adulto mayor. El propósito hoy se cumple gracias al trabajo de los promotores de salud en cada entidad, responsables de velar por las buenas prácticas pero se reconoce que todavía es insuficiente esta acción.

“Las manos se deben lavar cuando estén sucias, antes de la lactancia materna, antes de comer, antes y después de manipular los alimentos y cocinar. También debe hacerse de la misma forma al atender personas enfermas. Después de usar el baño, la limpieza del hogar, tras manipular animales y tocar objetos o superficies” -concluye la especialista.

Las medidas antes mencionadas, y la posterior atención en el caso de adquirir enfermedades tipo diarreicas, respiratorias, conjuntivitis, parasitosis, influenza, entre otros males se pesquisa en los consultorios del médico de la familia. Ahí inicia el estudio del paciente y también el tratamiento educativo que nunca está demás.