Museo Carlos Baliño en Guanajay. Foto tomada de Radio Rebelde
Una casona a estilo colonial, edificada en la última veintena del siglo XIX, en el municipio artemiseño de Guanajay, resguarda la historia del patriota Carlos Baliño López. Transformada en museo municipal, es una de las cinco instituciones de la provincia de Artemisa que ostenta la categoría de Monumento Nacional.
El inmueble número 7205 de la avenida 61; sirvió de residencia a una familia acaudalada de la villa, y de consultorio al doctor Vicente Crespo hasta la década del 40 del siglo XX.
Cuatro lustros después, la casa se convirtió en una ciudadela para varias familias; -hasta que el 13 de febrero de 1981, en honor a Carlos Baliño, en ocasión del aniversario 133 de su natalicio-; comenzó a funcionar como el Museo Municipal de Guanajay, y su restauración integral finalizó luego de seis años.
La remodelación constructiva conservó el piso del zaguán; y el resto de la arquitectura original sobrellevó una amplia transformación. Los pisos de las habitaciones interiores de mosaicos artesanales, se sustituyeron por mármol y losas de barro. La escalera de ida y vuelta, -con sus tramos en dos sentidos opuestos-, se reemplazó por una de madera en forma de caracol. En la galería también se eliminaron los muros entre las columnas, sobre los cuales descansaban persianas francesas, coronadas por lucetas rectangulares.
El piso de madera de la planta alta se suplantó por mosaicos; y el patio que en sus inicios estaba rodeado por cuatro arriates cuadrados y uno circular en el centro, sólo conserva dos de ellos.
Dispone la institución, de siete salas dedicadas al origen, a las luchas por la liberación nacional, y a personalidades cubanas; además de un recinto para exponer obras transitorias; el salón alternativo, y la galería de Arquitectura y Urbanismo.
Carlos Baliño, héroe epónimo de Guanajay, supo ajustar su pensamiento y acción a las situaciones históricas. Desarrolló una fructífera vida al servicio de la Patria, y como símbolo del enlace entre generaciones de revolucionarios e idearios políticos fraguados en las luchas de los siglos XIX y XX.
El museo municipal de su pueblo natal es una fuente de conocimiento histórico para las presentes y futuras generaciones de cubanos. Con orgullo la institución cultural lleva el nombre del consecuente antimperialista y precursor del marxismo en Cuba.