Aroma de cementerio

Viejo cementerio de San Antonio de los Baños.Viejo cementerio de San Antonio de los Baños.La palabra cementerio viene del griego y significa dormitorio. Según la creencia cristiana los cuerpos duermen en el cementerio hasta el día de la resurrección. Hoy conocerá la historia de los primeros cementerios de la Villa del Ariguanabo.

No existen noticias de que debajo del piso de la iglesia fuera enterrada alguna persona. Es probable que no, pues el actual templo católico se construyó en 1786 y un año después se prohibieron los enterramientos dentro de los santuarios. Resulta difícil, dada la escasa población de la Villa, que en un año muriera alguien tan notable y con el dinero suficiente para pagar ese privilegio. Lo que sí está demostrado es que el primer cementerio se ubicó detrás de la iglesia. Tenía el ancho de la plaza y su fondo llegaba más allá de lo que es hoy la Calle Ancha. En 1805, por orden del Obispo Espada, el capitán general Someruelos dictó una orden prohibiendo las inhumaciones en los templos y sus alrededores. Planteada entonces la necesidad de situar los cementerios en lugares apartados de la población, en 1814 o 1815 se construyó el segundo cementerio.Ubicado a las afueras de la Villa, en terrenos donados por el marqués de Montehermoso, radicó donde hoy está la escuela primaria Domingo Lence Novo.

El frente del segundo camposanto de la Villa daba a la calle Santa Bárbara, hoy calle 37, y finalizaba en la Calle Ancha. Desde ahí hasta la puerta del cementerio existía un callejón cubierto por una frondosa vegetación, con cercas de cardón y piña de ratón.En sus inicios el cementerio no tenía muros. Según Diego José Gutiérrez en 1837 los cadáveres estaban seguros de los ultrajes que antes sufrían por los animales. Buscando saciar su apetito, las bestias removían la tierra a su antojo para comer lasduras carnes de los difuntos. En 1855 se amplió, se repararon sus muros y sobre la arcada de la puerta se colocó una inscripción en latín.