La Villa de todos

Entrada a la Villa. Foto: Tomada de Internet.Entrada a la Villa. Foto: Tomada de Internet.La Villa de todos está de cumpleaños. Doscientos veinticuatro años descansan sobre su orografía, marchitada y sombría por el paso del tiempo y la desidia. Aun así persiste, respira y confía en el amor de su gente para resurgir de sus propios dolores y penurias.

San Antonio Abad o San Antonio de los Baños, tierra fértil, de tabaco, cedro, caoba, taberna y río. Cuna de artistas como el trovador Silvio Rodríguez, Eduardo Abela, René de la Nuez, Ángel Boligán, Giraldo Alayón o Francisco Martínez Villamil.

La Villa de todos está de fiesta. Sonríe, a pesar del deterioro que sufre en sus espacios históricos. Camina con el ritmo acelerado del tiempo como el fino hijo de agua medicinal de su manantial o el río que atraviesa el pueblo.

San Antonio de los Baños, digo tu nombre y renacen Rubén Suárez Quidiello, los hermanos Palenzuela, José Luis Posada “El Gallego” y el siempre alegre y dicharachero Félix Romero de la Osa.

También vienen al festejo Cuinco, Mambole, Cuco el Bobo, Membrillo, o Ramona la Billetera. Ese es mi San Antonio de los Baños, el de los parques con sobra de framboyanes, el de la Sociedad Círculo de Artesanos, el de la Taberna del Tío Cabrera, la Cueva del Sumidero y La Quintica.

La Villa de todos está de cumpleaños, fiesta de tradiciones y alegría, pero también de reflexión. San Antonio necesita de nosotros, de su gente noble y culta que todavía lo ama. Esa fue la razón por la que el trovador y otros amigos del río, crearon y oficializaron una Fundación Ariguanabo, para el rescate de muchas cosas que se perdieron y aún pueden ser rescatadas.

Doscientos veinticuatro años y todavía respira. Lo hace entre sollozos y lamentos, a veces con algunas alegrías por el éxito de sus hijos más encumbrados. La Villa de todos está de cumpleaños.

¡Gracias por existir y crecer, San Antonio de los Baños! Confía en el mejoramiento humano de que habló José Martí. Te confieso que soy de los optimistas, a pesar de todo, y creo en ti, en tu historia y tradición. Creo en tu gente generosa que no te dejará morir. Me incluyo entre esos. Los que aman y funden. Te lo aseguro.