Para fundar una Villa se debía construir una iglesia parroquial.Sobre la construcción de ciudades coloniales en América mucho se ha investigado. Durante los siglos 18 y 19 la corona española mantuvo el proceso de fundación de poblaciones a partir de líneas principales, entre ellas la de la concentración de la población para mejorar las condiciones de vida, el establecimiento de los servicios dirigidos a satisfacer la demanda de los pobladores, así como el control y vigilancia que debían ejercer las autoridades.
Hoy le propongo conocer sobre los requerimientos que tuvieron en cuenta los españoles para la fundación de ciudades en Cuba. Para fundar cualquier ciudad en Cuba la población debía tener título dependiente gozando como tal de derechos, dominios y privilegios, término y jurisdicción que a tales poblaciones se le concedía. A estas poblaciones se le imponía un nombre en correspondencia con la moda o costumbres de la metrópoli española. En el caso de nuestra Villa se nombró San Antonio Abad cuyo nombre significa "floreciente" y al que la tradición llama el Grande. Entre los requisitos debía existir el otorgamiento o donación del terreno para el asiento de la población, especificando la cantidad que se destinaba para ello. En 1796 el Agrimensor público, Gabriel Joseph Rivero, realizó las primeras mediciones del pueblo, 2 años después de fundada la Villa. Era necesario además la existencia de un grupo de personas de rango social para conformar el vecindario: cura, colonos, hacendados, comerciantes y otros. Entre los beneficios que recibían los fundadores se encontraba la gratuidad de los solares que ocupaban, no siendo así con los que llegaran después, los cuales debían pagar un censo.
Como parte del proceso fundacional de una Villa en Cuba se debía fundar una iglesia parroquial para la administración de los sacramentos, así como la casa del cura que, al principio, radicaba en terrenos del templo. Es importante destacar que la primera ermita u oratorio de San Antonio Abad se ubicó frente al palacio de los Marqueses de Monte Hermoso, donde hoy se ubica el Parque Central, hasta que en 1784 se comenzó a construir el segundo templo sagrado en el lugar donde hoy se encuentra la iglesia. Por otra parte, era necesario efectuar un trazado urbanístico correcto donde se tuviera especial cuidado en el diseño de la plaza, iglesia, casa de gobierno, cuartel, cárcel y otros sitios de uso público. Por último, se establecía un período de tiempo en el que debía realizarse el fomento del pueblo para poder fijar, una vez terminado, la fundación. El pueblo de San Antonio Abad o de los Baños se fundó el 22 de septiembre de 1794, de acuerdo a la Real Cédula otorgada a Gabriel María de Cárdenas, Segundo Marqués de Monte Hermoso. Durante los primeros 30 años mucho influyó el marqués en el desarrollo de nuestra Villa.
Fuentes: Estampas antiguas de San Antonio de los Baños, de Julián Vivanco y Candelaria, origen, fomento y fundación, de Jorge F. Ramírez y Pedro L. Hdez.

