El dolor del injusto encierro

El 12 de septiembre de 1998, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, conocidos como los Cinco Héroes Cubanos, fueron detenidos a las 5 de la mañana en Estados Unidos por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) por prevenir las acciones violentas que desde territorio estadounidense impulsaban grupos terroristas contra Cuba.

Estos valerosos hombres partieron hacia ese país para obtener información sobre los planes de las organizaciones terroristas que tienen su base de operaciones, desde hace muchos años, en la ciudad de Miami, entre ellas, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), Hermanos al Rescate, Movimiento Democracia, Alpha-66 y otras muchas de conocida trayectoria delictiva.

Tras el arresto, los Cinco permanecieron sin fianza durante 33 meses y durante 17 meses fueron confinados en celdas para prisioneros violentos. Pese a que durante los juicios no se presentó ninguna prueba que los inculpara, fueron acusados por el gobierno estadounidense de conspiración y condenados. Sectores anticubanos emprendieron una campaña con el fin de presionar a la opinión pública de Miami y al jurado en su contra.

29 de septiembre de 1998: Son trasladados a la llamada Special House Unit (Unidad de Albergamiento Especial) más conocida como el "hueco". Son celdas que poseen piso de cemento mal acabado, con unos 15 pies de largo por 7 de ancho, cama-litera metálica de dos plazas, plancha metálica y colcha, meseta de concreto con asiento del mismo material, sin respaldo, inodoro metálico, junto al cual se eleva un pequeño lavamanos también metálico, y arriba una plancha de metal rectangular que sirve de espejo transfigurado; posee un pequeño baño interior con ducha metálica, donde abundan el moho y la humedad. Según el reglamento, el tiempo máximo para mantener a un detenido en estas condiciones es de 60 días, cuando es culpable de los casos más graves como el de asesinato.

2 de octubre de 1998: Se radicó la causa ante un Jurado Federal quien acusa a los detenidos de cometer actos de espionaje, conspiración para cometer actos de espionaje y de ser agente extranjero. Da a conocer que el jurado no conoce aún la verdadera identidad de tres de los acusados. Se ordena que se mantengan detenidos sin derecho a fianza y pendientes de juicio.

Gerardo Hernández fue sentenciado a dos cadenas perpetuas por conspiración para cometer asesinato en primer grado y conspiración por espionaje, así como 15 años por cargos de conspiración para cometer delitos contra Estados Unidos, documentación falsa y agente extranjero. El 17 de diciembre de 2014 fue liberado.

Ramón Labañino fue condenado a cadena perpetua por conspiración para cometer espionaje, más de 18 años por conjuración para cometer delitos contra Estados Unidos, documentación falsa y agente extranjero. También fue liberado el 17 de diciembre de 2014.

Antonio Guerrero fue sentenciado a cadena perpetua por conspiración para cometer espionaje, así como 10 años por conspiración para cometer delitos contra EE.UU. y agente extranjero. Fue liberado el 17 de diciembre de 2014.

Fernando González fue sentenciado a 19 años de prisión por conspiración por cometer delitos contra EE.UU., documentación falsa y agente extranjero. Tras cumplir una condena de 17 años y nueve meses fue liberado el 27 de febrero de 2014.

René González estuvo privado de libertad durante 15 años por conspiración para cometer delitos contra Estados Unidos y agente extranjero. En 2013, la solicitud presentada por González para modificar las condiciones de su libertad supervisada y permanecer en Cuba fue aceptada a cambio de renunciar a su ciudadanía estadounidense.