Tranquilino Sandalio de Noda y la Villa del Ariguanabo

Tranquilino Sandalio de Noda nació el 3 de septiembre de 1808 en el pueblo de Las Cañas, antes perteneciente a Guanajay, hoy a Artemisa. Gran parte de su vida transcurrió en nuestro pueblo.

Según refiere José Rafael Lauzán en su libro Historia Colonial Ariguanabense, el lugar de nacimiento de Tranquilino Sandalio de Noda ha sido objeto de confusiones. Lo cierto es que en el Libro de Bautismo de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de la Puerta de la Guira de la Diócesis de Pinar del Río aparece la inscripción que revela el 3 de septiembre de 1808 como la fecha de nacimiento de Tranquilino. Fue un muchacho muy inteligente, nunca asistió a la escuela. Las lecciones las recibió de su madre, su tío y posteriormente del agrimensor José María Dau. A los 24 años de edad se convirtió en agrimensor y sucesivamente agrónomo, matemático, literato, poeta, filólogo, historiador, economista, arqueólogo, costumbrista, político, orador, naturalista, filósofo, pedagogo, taquígrafo y crítico.

Tranquilino Sandalio de Noda vivió la mayor parte de su vida en San Antonio de los Baños. A finales de la década de 1830 tras la muerte de sus padres, su tía Lutgarda Martínez lo acoge en su hogar. Durante esta época mantuvo una escuela donde daba clases gratis a los niños pobres, sobre todo a hijos de esclavos. El 22 de septiembre de 1853 Tranquilino, en calidad de Agrimensor público, realizó la segunda medición de la Villa de San Antonio con el objetivo de comprobar las medidas y rectificar el plano de la época. Sobre las Ciencias Naturales se cuenta que Noda fue un genial estudioso. Una de sus investigaciones estuvo relacionada con el subsuelo de la Laguna del Ariguanabo y la existencia de peces ciegos en las cavernas cubanas. En 1854 hizo un estudio completo, higiénico, topo e hidrográfico de la Villa ariguanabense. Falleció el 27 de mayo de 1866 a los 52 años de edad. En su honor, el Ayuntamiento le dio nombre de Paseo de Noda al que bordea una de las márgenes del río Ariguanabo.

Fuentes: Estampas Antiguas de San Antonio de los Baños, de Julián Vivanco, tomo VI; Historia Colinial Ariguanabense de José Rafael Lauzán.