Enrique Almirante SagredoEl 22 de agosto de 1922, hace hoy 96 años, salió al aire la primera señal de radio en Cuba. De esta forma nuestro país se convirtió en una de las naciones precursoras del mundo en tener transmisiones radiales propias. A propósito de la efeméride el colectivo de la emisora Radio Ariguanabo, en la provincia de Artemisa, felicita a los trabajadores de este fascinante medio de comunicación.
Asimismo, le ofrezco detalles de la vida y obra del actor Enrique Almirante Segredo, uno de los grandes artistas de la radio, la televisión, el teatro y el cine cubanos; y que permanece en la memoria de los oyentes, televidentes, y otros espectadores.
Nació en La Habana, el siete de febrero de 1930, en el seno de una familia de clase media. Sintió afición por el deporte y practicó lucha, levantamiento de pesas y boxeo.
Comenzó a interesarse por el arte, cuando el grupo de amigos del barrio recibió clases de actuación con Ricardo Román, quien utilizaba los libretos de las radionovelas que escribía para la emisora Cadena Azul.
Almirante, además de ese entrenamiento aprobó un curso de actor y participó en más de cuatro decenas de actuaciones mensuales que lo acreditaron como actor profesional.
A principios de 1953 se inició en la CMQ como actor libre para hacer radio y televisión. En la década del 50 hasta principios de los años 60, hizo mucha radio en distintos espacios. Protagonizó durante seis años el personaje de Kazán el cazador. También interpretó al Rodolfo de las aventuras Los TRES Villalobos, antes de que este espacio saliera definitivamente del aire. Portador de una tenaz personalidad, llegó a los hogares cubanos en aventuras, cuentos, teatros, policiacos, humorísticos y telenovelas.
A la vez que trabajaba en la radio y la televisión, ejerció las artes escénicas. Estuvo cerca de 11 años en Teatro Estudio, donde además de actuar en las obras, recibía clases de dramaturgia, voz, dicción, y movimiento escénico. Igualmente participó en el cine, en películas como: Nuestro hombre en La Habana; Historias de la Revolución; Cecilia; El Jíbaro y Río Negro.
Trabajó también en filmes en Perú, Colombia, Venezuela, República Dominicana y España. Se destacó por su originalidad, gracia y cubanía, siempre presentes en sus personajes y situaciones.
Enrique Almirante fue un actor que brindó su arte a través de todos los medios de comunicación, y recibió el respeto de su pueblo y entre los reconocimientos que alcanzó figuran: las Medallas Alejo Carpentier y la de Servicios Distinguidos de la Seguridad del Estado; el Premio Nacional de Televisión por la obra de la vida; la Réplica del Machete de Máximo Gómez y la Distinción Artista de Mérito del ICRT y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Dedicó 56 años al arte en el cine, la radio, la televisión y el teatro; y al fallecer, tras una penosa enfermedad, el 30 de septiembre de 2007, ocupaba el cargo de Director de la Agencia de representación artística Caricato, labor que desarrolló hasta que sus fuerzas se lo permitieron. Admirado y querido, el ejemplo de su vida dedicada al disfrute de su pueblo, inscribe su nombre entre las personas imprescindibles del arte dramático del país. Fue un artista que se hizo familiar a través del sonido de la radio y de la imagen televisada.

