Matias Duque PerdomoEl Coronel Doctor Matías Duque Perdomo fue un ariguanabense radicado en la provincia de Matanzas que se incorporó a las luchas por la independencia en 1895. Luego de su participación en la contienda libertaria y con el inicio de la República ocupó diversos cargos relacionados con la medicina.
Matías Duque Perdomo fue además un ameno conferencista y un periodista destacado, según refiere Julián Vivanco en su obra Estampas Antiguas de San Antonio. Señala además que escribió para numerosas revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Colaboró muchos años con el órgano de prensa denominado La Discusión.
Durante la Guerra fue redactor de los periódicos que se editaban en la manigua: La Sanidad y La Nación. Después para El Heraldo de Cuba y El Triunfo. Durante la República Matías Duque ejerció como inspector de Higiene especial, médico de visita del Hospital de dicho servicio, director médico del mismo y el Primer Secretario de Sanidad y Beneficencia que tuvo la República en 1909, secretaría creada por el Gobierno del General José Miguel Gómez. Fue además director de los Servicios Médicos Municipales del Ayuntamiento de La Habana. En 1909 fundó y reglamentó el Hospital de Emergencias de la capital, en el cual trabajó como Cirujano Jefe. También fue el Director General de Beneficencia y Representante a la Cámara por la provincia de La Habana. Todos estos cargos y responsabilidades certifican los resultados en su labor médica.
Matías Duque Perdomo fue un notable médico en el campo de la Leprología con innumerables trabajos y conferencias sobre el tema. Fundó la Revista Sanidad y Beneficencia como órgano oficial de la Secretaría del mismo nombre en 1909. Obtuvo medalla de plata en el Congreso de Higiene de Montevideo en 1904.
En 1918 fundó la publicación Medicina Cubana. Fuera de la medicina publicó La vivienda del guajiro cubano, Elementos de Anatomía, Fisiología e Higiene para las escuelas y Nuestra Patria, lectura para adultos y otra edición de lectura para niños. Matías Duque fue sin duda alguna una hombre incansable, excelente médico, combatiente del Ejército Libertador con honores y periodista. Hijo del Ariguanabo, tierra de hombres talentosos y de bien.
Fuente: Estampas antiguas de San Antonio de los Baños, tomo 7, de Julián Vivanco.

