La canción de la trova

Silvio Rodríguez, uno de los exponentes de la trova en CubaSilvio Rodríguez, uno de los exponentes de la trova en Cuba

Al leer el prólogo de la compilación “Una guitarra un buen trovador”, “tropecé”, en el mejor sentido de la palabra, con una sentencia irrefutable, cito: No hay mejor historia de esta isla que la escrita por la de la trova cubana. Creo que ya había reparado en ella cuando de un tiempo a esta parte he comenzado a visitar, o mejor dicho escudriñar la obra de Silvio Rodríguez. El texto que ocupa nuestro encuentro dominguero no es otro que “La canción de la trova”.

Aunque las cosas cambien de color, no importa cuánto pase el tiempo, las cosas suelen transformarse siempre al caminar. Discurso universal que evidencia el desarrollo y la evolución del mundo. Resulta interesante cómo Silvio juega con procesos naturales como cambiar de color, para definir el tránsito de un estado a otro de las cosas y “caminar” que también implica desplazarse de un punto a otro, esta vez un verbo de acción propio de los seres humanos. Esta especie de introducción va de lo general a lo particular porque concluye.

Pero tras la guitarra siempre habrá una voz /más vista o más perdida por  la incomprensión de ser uno que siente, como en otro tiempo fue también. A mi entender es esta su definición de trova y trovador, concisa y sencilla a la vez. De esta forma ubica al género en ese proceso transformador del que hablamos al principio, un proceso que vive y es perdurable en el tiempo.

“La canción de la trova “es un himno de amor. El sujeto lírico siente amor por lo que hace, por lo que siente, por su guitarra, eterna compañera, amante, y vehículo para amar, es una canción del hombre y su guitarra.

 Démosle entonces la importancia que tiene dentro del texto y de la vida del trovador el sustantivo “guitarra”. Sorprende cómo la canción de la trova solo utiliza el sustantivo “trova” en su título, en el resto viene a ser sustituido por un recurso literario, el símbolo, que en este caso particular estamos hablando de “guitarra”; por ello nos dice en la frase final “La guitarra es la guitarra sin envejecer” para reafirmar que la trova es imperecedera.