¿Sabía que Matanzas y San Antonio de los Baños fueron los primeros pueblos de campo donde se jugó pelota, después de La Habana? En el encuentro anterior le comenté acerca de los clubes ariguanabenses que iniciaron los primeros juegos durante la colonia. Hoy le propongo conocer un poco más de la actividad deportiva desarrollada en la Villa.
Después de la Guerra de independencia, allá por el año 1898, surgieron en San Antonio de los Baños otros clubes para la práctica del béisbol. Entre ellos el Niágara, el Colorado y el Carmelita. El gran número de clubes que se formaron respondía al extraordinario auge que cobró el béisbol a finales del siglo XIX y principios del XX. Al cierre del año 1902 y comienzos de 1903 un grupo de jóvenes, entre ellos Oscar Ramos, Rafael Pérez, Talo Valdés, Ramiro y Antonio Robes, decidieron formar dos clubes: Azul y Punzó. La idea era organizar un championship en el campo de Pitirre, en el Palenque. El equipo Azul fue formado por Rafael Pérez.
A finales de 1903 el viejo Capetillo junto a Tirso Valdés cercaron el terreno de El Pitirre y le construyeron una glorieta. Se organizó otro encuentro entre los clubes Azul, Punzó y Carmelita o Fe. Los campeonatos desarrollados durante esta época en la Villa despertaron el entusiasmo en los ariguanabenses.
Durante los primeros años de la República, señala Julián Vivanco en sus Estampas Antiguas de San Antonio de los Baños, vino a competir el equipo el Almendares de La Habana, que trajo a Bustamante, conocido por Anguila, el mejor short que ha dado Cuba. También jugó el Habana. En el campo del deporte en el Ariguanabo se destacan figuras relevantes como es el caso de Félix Carvajal, el famoso andarín, triunfador en varios torneos y eventos realizados en Cuba y en el extranjero. Ganó cientos de diplomas y medallas.
También se destacó el famoso pitcher de los Amateurs de Cuba, Julio Moreno, el popular jiquí, que surgió del Club Círculo de Artesanos. Igualmente en la Villa nació el más grande pitcher zurdo que ha tenido Cuba: Adrián Zabala. Más reciente aún en el Ariguanabo se han destacado otros deportistas que han dado gloria a su pueblo. Pero eso es tema para nuevas investigaciones y otros programas.
Fuente: Estampas Antiguas de San Antonio de los Baños, de Julián Vivanco, tomo VII

