Durante la República Neocolonial gran número de ariguanabenses se identificaron con el movimiento revolucionario que cobraba auge en el país. Muchas fueron las acciones en las que participaron estos jóvenes, tales como la divulgación de La Historia me Absolverá y la creación de la célula del Movimiento 26 de Julio en la localidad.
En el año 1953 cuando se estaba gestando el movimiento revolucionario conocido por la Generación del Centenario, en San Antonio de los Baños se realizaron las gestiones para la organización de una célula en la localidad. El compañero Ubaldo García Morales, conocido por Vallín, estableció contacto con la máxima dirección del movimiento y acordaron realizar prácticas de tiros en la Universidad. Para la creación de la célula en San Antonio hacían falta más integrantes por lo que se decidió que los ariguanabenses se unieran a la célula de Santiago de Las Vegas. Ocurre el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y los compañeros del Ariguanabo no se enteran producto a cuestiones organizativas. No obstante las ansias de incorporarse al movimiento revolucionario continuaron. Una de las primeras acciones clandestinas realizadas en el pueblo fue la distribución de 100 ejemplares de La Historia me Absolverá, a un precio de 20 centavos. Con la venta se recaudaron fondos para el Movimiento 26 de Julio.
Ubaldo García Morales mantenía contacto con los miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio con el objetivo de apoyar en lo que fuera necesario. En el año 1955, Vallín se entrevistó con Fidel Castro para la organización de la célula en San Antonio de los Baños. Creadas las condiciones en nuestro municipio en agosto de ese año se constituyó la célula del Movimiento 26 de Julio en la casa del veterano luchador Chango Cartaya. La reunión estuvo presidida por René Oreste Reiné de la Dirección Nacional. El primer ejecutivo estuvo integrado por Raúl Cartaya Rodríguez como coordinador; Vallín en el Frente Obrero; las finanzas las atendía Félix López Prendes y Conrado Castillo Rodríguez en la labor propagandística. En el Ariguanabo se desarrollaron diversas acciones para la recaudación de fondos, se pintaban letreros contra el régimen de Batista, se vendían bonos a la población y se distribuían manifiestos en centros laborales. Todo ello dio muestras de la participación de los ariguanabenses en el movimiento revolucionario.
Fuente: Documentos del Museo Municipal
Huellas del movimiento revolucionario en San Antonio
Durante la República Neocolonial muchos ariguanabenses se identificaron con el movimiento revolucionario que cobraba auge en el país. Muchas fueron las acciones en las que participaron estos jóvenes, tales como la divulgación de La Historia me Absolverá y la creación de la célula del Movimiento 26 de Julio en la localidad.
En el año 1953 cuando se estaba gestando el movimiento revolucionario conocido por la Generación del Centenario, en San Antonio de los Baños se realizaron las gestiones para la organización de una célula en la localidad. El compañero Ubaldo García Morales, conocido por Vallín, estableció contacto con la máxima dirección del movimiento y acordaron realizar prácticas de tiros en la Universidad. Para la creación de la célula en San Antonio hacían falta más integrantes por lo que se decidió que los ariguanabenses se unieran a la célula de Santiago de Las Vegas. Ocurre el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y los compañeros del Ariguanabo no se enteran producto a cuestiones organizativas. No obstante las ansias de incorporarse al movimiento revolucionario continuaron. Una de las primeras acciones clandestinas realizadas en el pueblo fue la distribución de 100 ejemplares de La Historia me Absolverá, a un precio de 20 centavos. Con la venta se recaudaron fondos para el Movimiento 26 de Julio.
Ubaldo García Morales mantenía contacto con los miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio con el objetivo de apoyar en lo que fuera necesario. En el año 1955, Vallín se entrevistó con Fidel Castro para la organización de la célula en San Antonio de los Baños. Creadas las condiciones en nuestro municipio en agosto de ese año se constituyó la célula del Movimiento 26 de Julio en la casa del veterano luchador Chango Cartaya. La reunión estuvo presidida por René Oreste Reiné de la Dirección Nacional. El primer ejecutivo estuvo integrado por Raúl Cartaya Rodríguez como coordinador; Vallín en el Frente Obrero; las finanzas las atendía Félix López Prendes y Conrado Castillo Rodríguez en la labor propagandística. En el Ariguanabo se desarrollaron diversas acciones para la recaudación de fondos, se pintaban letreros contra el régimen de Batista, se vendían bonos a la población y se distribuían manifiestos en centros laborales. Todo ello dio muestras de la participación de los ariguanabenses en el movimiento revolucionario.
Fuente: Documentos del Museo Municipal