La huelga de agosto de 1957

La oleada huelguística a lo largo del país, con motivo del asesinato de Frank País García, llegó a San Antonio de los Baños el 5 de agosto de 1957.

Por orientación del Movimiento 26 de Julio se creó un Comité de Huelga, con la participación de distintas organizaciones. Integrado por Antonio Aguilar Ramos, Delio Suárez y Alfredo Hernández, por el 26 de Julio; Florentino Rodríguez Carballo y Evelio Álvarez Pérez por el Partidos Socialista Popular, y Rafael Ebra Pérez, en representación del Partido Auténtico.

La amplitud del Comité de Huelga permitió realizar una efectiva propaganda unitaria en los principales centros de trabajo. Al desatarse la huelga general fue secundada masivamente en la ciudad. Paralizaron sus labores El Potro, Abono Cacique, Alkázar, las fábricas de camisas, los despalillos y escogidas, el Banco Garrigó, el transporte de ómnibus, los centros estudiantiles y los comercios. Solo quedó trabajando ese día la fábrica de levaduras Fleishman. Aunque la huelga general fue sofocada por las fuerzas represivas, sentó un precedente de unidad y demostró la fuerza que en mejores condiciones organizativas era capaz de desplegar el Movimiento Obrero Ariguanabense.

A inicios de 1958 se incrementaron las acciones revolucionarias. Se explotó una bomba cerca de la iglesia. El servicio eléctrico fue cortado en varias ocasiones. La línea férrea fue saboteada y destruida la Sub-planta eléctrica de Ceiba del Agua. Le prendieron fuego a varias casas de tabaco pertenecientes al batistiano Pedro Valdés. Otras de las acciones más conocidas fue el asalto dirigido por Vallín a la finca del Juez Bringuier, en la que se ocuparon armas y municiones. Estas acciones aparecieron publicadas el 4 de abril de 1958 en el periódico El Crisol.