Ubaldo Díaz Fuentes nació el 2 de agosto de 1929, en el barrio llamado La Guerrilla, en Güira de Melena. Su niñez fue muy similar a la de la mayoría de los niños de aquella época. Necesidades de todo tipo y un porvenir poco halagüeño.
Las prácticas de pelota y la pesca desde muy joven las empezó a simultanear con su trabajo en la carbonería de su tío. En 1947 se trasladó para La Habana y comenzó a trabajar en el Mercado Único.
El golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 cambió la vida de Ubaldo Díaz Fuentes. Comenzó su lucha en las filas de la Triple A, organización auténtica dirigida por Aureliano Sánchez Arango. Lo secundaron en esas lides los güireños Pedro Luis Bello y Leonel Remigio. Participó activamente en el movimiento creado por la amnistía de los Moncadistas. Su primera acción de envergadura ocurrió el 4 de agosto de 1955, en Santa Marta y Lindero, en la capital. La acción consistía en un cargamento de armas que Ubaldo debía trasladar con su camión para ser distribuidas posteriormente. Las armas servirían para que los jóvenes del Directorio Revolucionario realizaran un atentado a Fulgencio Batista. El plan de cargar las armas salió bien, pero ya Ubaldo estaba en la zona con su camión, cuando se percató que estaba rodeado por la policía. Logró escapar y durante tres meses tuvo que permanecer oculto en la finca de unos amigos que lo protegieron.
A comienzos de1 956 fueron detenidos algunos compañeros de célula de Ubaldo Díaz Fuentes en La Habana. Eduardo Cartaya, que era el jefe de la célula, no resistió el interrogatorio y delató la ubicación de las armas. Cartaya se presentó en el Mercado Único y le dijo a Ubaldo que le presentaba a otro compañero del movimiento que quería ver las armas. Ubaldo los llevó a la finca Barreto del barrio del Tumbadero y al enseñarles las armas, el teniente Esteban Ventura Novo se identificó y le dijo que estaba detenido.
Esa fue la primera y última vez que Ubaldo fue detenido. El juicio fue suspendido varias veces. Llamó la atención que cuando se celebró no estaban presentes los testigos y acusadores Cartaya y Ventura. Ubaldo fue condenado por la causa 318 del Tribunal de Urgencia de La Habana a cumplir tres años de prisión por presunto atentado contra el Presidente de la República. En el Castillo del Príncipe continuó su actividad revolucionaria. El 30 de diciembre de 1956 logró escapar junto a dos compañeros del Directorio Revolucionario, poniendo en ridículo a las fuerzas de la tiranía.
A comienzos de 1957, siendo prófugo del Príncipe, Ubaldo Díaz Fuentes participó en el ataque a la policía motorizada, en 25 y Malecón. A plena luz del día, burló a las fuerzas del régimen vestido como estudiante de Medicina, con una bata blanca. El 13 de marzo de 1957 formó parte del comando que asaltó el Palacio Presidencial y murió en la acción. Su velorio y entierro constituyeron verdaderas manifestaciones de duelo en todo el pueblo de Güira de Melena. En cada rostro consternado se adivinaba la firmeza de la lucha hasta el último aliento. Muestra de ello fue que aún con las extremas medidas de seguridad que existían se oyeron voces de ¡Viva Cuba Libre!