Producción de alimentos
Producir y comercializar: dos propósitos que asumen la Dirección de la Agricultura, las formas productivas y los campesinos para alcanzar lo pactado, además de responder de manera eficiente a las prioridades del país en la esfera alimentaria. Aquí, en San Antonio de los Baños, las principales metas del sector están muy relacionadas con ello. Por tal motivo, en los últimos meses sus productores redoblan esfuerzos para garantizar la existencia de granos, hortalizas, frutales e incluso cárnicos en los distintos programas, centros priorizados del Estado, el consumo social y la capital.
Es cierto que, si no se produce, no se comercializa y como consecuencia los resultados decaen al punto de afectar los planes pactados y la demanda de la población que crece a diario. Pero…qué causas pudieran atentar contra la producción eficiente, como le llamamos. El primero, definido eslabón fundamental de la cadena, es el compromiso de los campesinos con lo previsto para períodos determinados, porque son ellos quienes obtienen los resultados de la tierra, dependiendo de la eficacia con que se trabaje por más. El segundo, relacionado, por decirlo de algún modo con el antes señalado: la atención al campesino. Hago referencia a la ayuda material y “la espiritual” que es igual de importante. Sería imposible lograr planes prescindiendo de una de ellas, sin dar respuesta a los que realmente precisan y sin escuchar sus inquietudes sobre determinados aspectos.
Siempre que tengo la oportunidad de conversar sobre este tema, lo digo: el pueblo espera variedad y calidad en la mesa, no entiende de números que reportan cumplimientos e incumplimientos, no entiende de condiciones subjetivas, materiales o limitantes…él solo quiere encontrar lo que requiere y creo que eso es beneficioso para el binomio producir-comercializar.
Ahora se aplican nuevas formas de entrega de productos, se construye un mercado climatizado, se llama a ser mejores, pero si no se produce con eficiencia no se comercializará a través de ninguna red del comercio y el fin será el estancamiento, las “prioridades”, las importaciones, la mitad del camino o el señalamiento.
Prepararnos desde la siembra, afrontar las situaciones y estar muy comprometidos con la demanda de la población será el punto de partida, en este tema que vuelve al análisis. ¿Producir y comercializar? La tierra está ahí… Ahora afrontemos con capacidad en función del destino final: el pueblo.